Perdió la final de Libertadores con River y salio cuarto en un Mundial: “Me hubiera gustado jugar en Boca”

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SELECCIÓN DE URUGUAY. Temporada 2009-10. Diego Forlán, Fernando Muslera, Diego Lugano, Edinson Cavani, Mauricio Victorino y Luis Suárez; Álvaro Fernández, Diego Pérez, Maxi Pereira, Arévalo Ríos y Jorge Fucile. SELECCIÓN DE URUGUAY 1 (Diego Forlán) SELECCIÓN DE GHANA 1 (Sulley Muntari); en los penaltys gana Uruguay: 4 (Diego Forlán, Mauricio Victorino, Andrés Scotti, Sebastián Abreu) a 2 (Asamoah Gyan, Stephan Appiah). 02/07/2010. Campeonato del Mundo de Sudáfrica 2010, cuartos de final. Johannesburgo, Sudádrica, Soccer City.

El uruguayo Egidio Arévalo Ríos contó que estuvo varias veces cerca de pasar al Xeneize y que vestir la azul y oro es la “materia pendiente” de su carrera. También elogió la Bombonera: “Es verdad que late”.

En 2018 volvió al Templo con Libertad de Paraguay (Foto: German Garcia Adrasti).

Arévalo Ríos y Cavani cambiaron camisetas en la concentración de Uruguay.

Sacrificado. Metedor. Líder. Corajudo. Ganador. Y muy buen pie para pasar la pelota. Egidio Arévalo Ríos reúne cada una de las condiciones que se necesitan para jugar en Boca. De hecho, más de una vez sonó como refuerzo azul y oro y en 2015 fue uno de los jugadores que había prometido contratar José Beraldi en caso de ganar las elecciones del 2015. Pero el tiempo pasó y los caminos de Boca y el volante uruguayo no llegaron a cruzarse. Y al Cacha, que jugó dos Mundiales y tres Copas América con la Celeste, le quedó la espinita clavada.

«Se habló en varias oportunidades de mi llegada a Boca. Incluso llegué a hablar un par de veces con Guillermo (Barros Schelotto), que me quería en el plantel. Pero no se dieron las condiciones o no hubo acuerdo con mi representante, no sé bien qué pasó. Jugar en Boca es una materia que me quedó pendiente en mi carrera», contó el mediocampista de 38 y más de 500 partidos como profesional que todavía no se sacó los cortos: en marzo de este año firmó con el Sud América de la segunda división del fútbol charrúa.

En diálogo con El crack deportivo (FM 95.5), el ex Peñarol, Tigres, Palermo y Racing (entre las ¡19! camisetas que vistió a lo largo de su trayectoria), dijo que le hubiera «gustado» jugar en Boca por lo que significa como club pero fundamentalmente por la Bombonera, una cancha que visitó tanto en el triunfo de la Academia 2-1 en 2017 como al año siguiente con Libertad de Paraguay, en la derrota de su equipo 2-0 por la ida de los octavos de final de la Copa. En esos dos duelos Arévalo Ríos fue titular, pero se quedó con ganas de más.

«Se disfruta mucho jugar ahí adentro. Porque es verdad que late, se siente. Quizá los jugadores experimentados estamos un poco más acostumbrados a esas adversidades, pero a los jóvenes les puede jugar en contra. Por eso hay que hablarles mucho e intentar sacarles ese estrés para que disfruten del partido», explicó el Cacha desde su casa en Uruguay, donde pasa la cuarentena junto a su familia a la espera de la reanudación del campeonato.

Quien sí todavía está a tiempo de cumplir su sueño es su amigo Edinson Cavani, que queda libre en junio en el PSG de Francia y es del gusto de Riquelme. Pero en ese sentido, Arévalo Ríos no se la jugó demasiado: «No sé qué puede pasar con Edi, es algo que debe decidir él. Desconozco si tendrá otras ofertas y si su idea es volver ahora a Sudamérica. Sí puedo decir que sería bueno verlo con la camiseta de Boca y que es un jugador hecho a la medida del club. Tiene un despliegue bárbaro, a nosotros en la selección nos daba una mano tremenda».

Para cerrar, el volante también se refirió a la vez que Boca fue a la carga por su ex compañero en Tigres André-Pierre Gignac, quien finalmente no aceptó la propuesta porque quería llegar al gol Nº 105 en México y convertirse en el máximo anotador de la historia de su club. «Con él nunca hablé de Boca, pero, ¿a quién no le gustaría jugar en Boca y disfrutar de la Bombonera? Doy por descontado que le hubiera gustado», expresó. Tal vez sí, aunque no tanto como a él.

Fuente Ole

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