Para Signorini, Argentina no volverá a tener un Messi o Maradona o Riquelme por este motivo

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El ex preparador físico de la Selección advirtió sobre un futuro de escasez de cracks. Interesante hipótesis.

El reconocido preparador físico Fernando Signorini, ex integrante del cuerpo técnico de la Selección argentina, opinó acerca de cómo la tecnología atenta contra el surgimiento de cracks futbolísticos que, el día de mañana, ocupen el lugar que hoy ocupa Lionel Messi.

«Creo que Argentina cada vez está más lejos de disfrutar de otro genio así, porque hoy los hábitos sociales han cambiado mucho. Antes el mismo Diego, Leo, Tévez, Riquelme u Ortega, grandes jugadores del presente y del pasado jugaban 8 o 10 horas por día, porque no tenían la oportunidad de practicar otro deporte», dijo quien fuera el preparador físico del cuerpo técnico de Diego Armando Maradona en el Mundial Sudáfrica 2010.

«Hoy, por la tecnología, los hábitos sociales han cambiado. Lo que antes invertían en jugar ha sido remplazado por la PlayStation y todos los inventos tecnológicos. Un día hablando con Aimar me dijo que, si esto sigue degradándose con esta evolución tecnológica, dentro de 30 o 40 años el fútbol va a ser un hecho virtual», agregó en declaraciones al programa radial mexicano Pasión W.

«Para mí es inaceptable que una competencia emblemática como la Champions League se haya jugado sin público. Quiere decir que lo que volvió fue el negocio del fútbol, pero como expresión cultural, está esperando hasta que regrese la gente a los estadios», consideró.

Signorini, voz autorizada para opinar sobre la historia reciente del seleccionado nacional, comparó a Maradona y Messi, lo que los une y aquello que los diferencia: «Yo creo que son muchas más las cosas que los igualan que las cosas que los diferencian. La gran diferencia entre ellos es el carácter».

«Diego es un líder natural, un rebelde con causa porque él nació en un barrio que habla de la perversidad de los sistemas que hoy imperan, que obligan a la gente a vivir en esas condiciones. En cambio, Leo a los 12 años se lo llevaron al Barcelona y le pusieron una cúpula de cristal, lo educaron y lo protegieron. En el juego, son dos genios maravillosos y tuve el privilegio de disfrutar a ambos en la selección de 2010», desarrolló.

Fuente 442

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