Ole tiro que Tevez jugara con el tobillo “como Maradona en el 90” el clasico

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El Apache tiene el pie derecho muy hinchado en la previa del partido con River, pero al igual que Diego en aquel Mundial no quiere salir del equipo.

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Maradona jugó casi todo el Mundial de Italia 90 con el tobillo muy hinchado. En Boca dicen que Carlitos está igual.

«Yo tenía el tobillo así de grande… Entonces el doctor (Raúl) Madero me va a infiltrar, pero la aguja no me entraba, ¡rebotaba! Y sí, si tenía una bola negra, el tobillo no se me veía directamente. Pero igual yo le dije ‘doctor, dele, dele, dele, que yo me la banco’. Entonces agarro la toalla, me la pongo en la boca para morder y soportar el dolor y le vuelvo a decir ‘doctor, yo quiero jugar… Yo había bajado del micro rengueando, casi que no podía estar parado, no podía apoyar. Directamente le pedí a la aguja y ¡plaf!, le pegué un golpe y me la puse yo… El doctor Madero me dice ‘vos estás loco’ y yo le dije ‘yo no estoy loco, yo quiero jugar’. Eso sí, ¡me dolió como la puta que lo re parió! Después me volvió a doler, sí, pero ya estaba adentro de la cancha, con Brasil, y no me iba a ir ni si venía Pelé».

El relato no corresponde a Carlos Tevez, eso está claro. La anécdota es nada menos que Diego Armando Maradona, quien después de un patadón contra Rumania en la fase de grupos jugó casi todo el Mundial del 90 en Italia con su tobillo izquierdo en modo pelota de tenis. Aunque eso no fue un impedimento para que el Diez fuera la figura justamente ante Brasil y posteriormente llegara -otra vez- a la final de la Copa del Mundo. Y acá, casualmente, es donde entra en escena el actual capitán de Boca…

El Apache tiene el tobillo derecho hinchado, sí, como Diego en el 90. El viernes tampoco pudo trabajar normal después de que el jueves tuviera que dejar la práctica de fútbol por un choque con golpe incluido de un compañero. Le duele, sí. Lo tiene «recontra hinchado», también. Pero se muere de ganas de jugar con River y seguramente así sea, sin dudas. «Si Maradona jugó con el tobillo como jugó, Tevez puede jugar», agregaron desde el club.

A diferencia de Edwin Cardona, muchísimo más complicado que el 10 para estar en el Súper, lo de Carlitos es una golpe en una de las zonas más noble que tienen los futbolistas. El tobillo se puede tratar de una manera totalmente diferente a una lesión muscular, con vendajes especiales, ni hablar de una infiltración. «Lo de Carlitos se soluciona metiendo dedos, un poco de masajes, mucho hielo y está con River en la Bombonera», es el mensaje que sale del Complejo de Ezeiza. Y por lo visto, así será.

Carlitos tampoco les mostró a todos cómo tiene la inflamación como sí hizo Maradona en Italia en una práctica por recomendación de Bilardo. Más bien se entrenó diferenciado, lo que tampoco quiere decir demasiado en este caso. Es decir, un jugador de las características de Carlitos, y sobre todo a sus 37 años, puede tomarse algunas licencias a la hora de trabajar todos los días con la misma intensidad que lo hacen los demás. Son diferentes los tratos si de la condición física se trata. Aunque al margen de eso y de su molestia en el tobillo, en la previa del Súper entra en juego otra cosa: su figura de ídolo, su peso y su liderazgo.

Lo mismo pasó en la previa con Vélez: Tevez venía con más de tres semanas sin jugar, de haber estado ocho días sin entrenarse y de perderse tres partidos por la licencia que se tomó luego del fallecimiento de su papá Segundo, con lo que tranquilamente podía no estar de arranque en Liniers. De hecho, esa posibilidad pasó por la cabeza de Russo. Pero Carlitos le pidió jugar, a cómo de lugar, como sea. Y jugó. Y Boca cambió su cara, lo dijeron Maroni y Cardona, entre otros, que destacaron la arenga en el túnel del Amalfitani en donde el capitán les lavó la cabeza, en donde les mostró luz al final del túnel. Y Boca hizo siete goles, y Boca revivió.

A pocas horas de jugar con River, el Apache, uno de los grandes amigos de Maradona y que casualmente tras su muerte lo homenajeó mostrando su camiseta de Boca del Metropolitano 81 después del gol a Inter en la Copa, está tocado. Sí. Pero no descartado. Jamás. Todo lo contrario. Ya lo demostró la semana pasada, cuando terminó siendo Carlos Salvador… Ahora, con el tobillo como Diego en el 90, será Carlos Armando.

Fuente Ole

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