Ole en su columna mas de River que nunca: «El más grande, lejos y sin dudas «

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River Campeon: Foto OLE

Un club que es marca registrada en Argentina y el mundo. Son 119 años de pasión, reinvenciones, cracks, mística y títulos, con la gesta de Madrid como sueño máximo al que puede aspirar cualquier hincha de fútbol.

Maidana, Gallardo y Ponzio levantan la Copa Libertadores 2018 en la final ganada a Boca en el Santiago Bernabeu de Madrid, un hito histórico en el fútbol mundial que distingue a River de todos los demás equipos argentinos.

Uno sueña con estos 119 años y lo primero que hace es agradecer. De arranque, a la madre o el padre que nos hizo hinchas para siempre. Hablando en primera persona, era mi viejo el que me llevaba de la mano al Monumental, el que me explicaba en detalle quién era Angelito mientras lo lloraba en el gimnasio del club en septiembre del 1983, el que me hacía entender que muchos años antes de eso el mundo ya hablaba de La Máquina como el mejor equipo de fútbol de la historia o el que me hizo debutar en el ’74 en la tribuna.

Uno agradece también que de esos 119 años pudo vivir 45 entendiendo de qué se trata el mejor regalo de tuve hasta hoy. Seguramente lo mismo sienten millones.

River es un cuento en vivo de reinvención sobre sus cimientos, sus jugadores, su fútbol, su gente y sus logros deportivos. Hacer un listado de estas cosas llevaría otros 119 años. Por eso lo que hay que entender es que ese combo es el que transformó a River en el equipo más grande de Argentina aunque les cueste asumirlo a algunos que van por la vida a la expectativa de lo que pasa con esa camiseta blanca con una banda roja cruzada.

Haber visto al Beto, a Enzo, Ramón, el Burrito; más acá a Leo, Jony o el otro Enzo; haber visto al Muñeco, aquel pibito que jugaba bárbaro, y ver a Gallardo, el mejor técnico de la historia (también, le duela a quien le duela); y haber disfrutado a tantos otros monstruos dentro de la cancha nos distingue del resto, como también nos distingue hablar orgullosos de nuestros «pibes de las inferiores», los Saviola, Aimar, D’Alessandro, Radamel, Pipita, Lanzini, Ramiro, Pezzella y tantos más que son nuestras banderas en todo el planeta.

Nunca nada frenó a River, ni siquiera haber vivido el abismo en 2011, algo que enfrentamos todos unidos, sin miedo y sin intenciones de abandonar, una cualidad reservada a otros hinchas. La calesita de nuestra vida giró y giró hasta que nos puso nuevamente en el lugar de mayor importancia luego de la gesta de Madrid, el gran hito del fútbol argentino y la final nunca vista en la historia del fútbol mundial. El hecho fundacional de un nuevo orden, la verdadera vuelta a la normalidad, el verdadero sueño máximo al que puede aspirar cualquier hincha.

River ha trascendido a todo, pero a todo realmente. A nosotros sólo nos queda transmitir el legado a nuestras hijas e hijos y mirar hacia adelante pero siempre relojeando el espejo retrovisor, la mejor forma de nutrirnos de esos casi 120 años (ya imagino lo que serán los festejos en 2021) de pasión y amor incondicional.

Fuente Ole

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