Liberman y su confesion :»Yo a Diego le limpie el c…,le cambie la ropa interior y lo bañe»

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Liberman recordó el día que casi se queda sin trabajo por cuidar a Maradona
El periodista fue muy cercano al ídolo en otro tiempo y aseguró que nunca se aprovechó de él como hoy la hace su entorno. Audio.

Maradona

La vida de Diego Maradona es un tema de interés general en Argentina del que todos opinan desde el desconocimiento guiándose por las imágenes que puedan verte en los medios y en las redes sociales y por el sentimiento de amor incondicional para los más futboleros y de desprecio de otra parte de la sociedad que lo juzga por sus acciones fuera de la cancha. Martín Liberman se encuentra en un punto intermedio porque lo conoce, lo quiere y lo admira como jugador pero hace tiempo está alejado del «10» tras una desavenencia comercial y mira de afuera como la mayoría, sin embargo tiene autoridad para expresarse y le dedicó una extensa y sentida editorial en La Oral Deportiva, por Radio Rivadavia.

«Llegó el momento de decir la verdad, de quitarnos la careta. Yo mismo voy a reconocer que en el último tiempo he callado. Por dos cosas, primero por la prudencia que significa estar afuera, y yo llego a esa conclusión porque a mí me tocó estar adentro. Yo fui parte de esos allegados a Maradona pero sé muy bien que fui de esos cercanos sanos. Y como estuve tan adentro y estuve tan cerca, a veces me cuesta hablar de lo que veo porque hoy estoy afuera y estoy afuera por un montón de cosas. Estoy afuera porque tuvimos una desavenencia comercial hace diez años y porque no me gusta la gente que lo rodea, porque alguna vez pretendieron usarme para que me pueda acercar otra vez y yo dije que no», comenzó el periodista.

Y siguió en ese mismo sentido: «Somos todos cómplices, lo primero que decimos con Baravalle y con Avellaneda cuando se cierra el micrófono es ‘no puede más Diego, que mal lo vimos, que mal lo escuchamos’. Pero después se prende el micrófono, un poco por el ídolo, un poco por el amor, un poco por el respeto y un poco por el desconocimiento que significa estar lejos, y uno es mucho más prudente al aire y tal vez no dice las cosas que debiera decir».

Sobre el presente de Diego como entrenador de Gimnasia, Liberman no dudó: «No está en condiciones de ser técnico de fútbol. Creo que el grupo que lo rodea no es nada bueno, no siquiera sabe lo que sube a sus redes sociales, no tiene idea. Creo que se hace un uso indebido de sus facultades y de su imagen. Yo no digo que no esté en su sano juicio o que no esté en sus cabales pero está a otra velocidad». Y cerró también con un mensaje para sus colegas: «Tenemos la responsabilidad de no callar más, de decir quién le hace mal, de no ponerle más el micrófono, de no hacerlo hablar si no está en condiciones. Yo voy a contar algo que casi me cuesta mi trabajo hace unos años».

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En el año 2000, Maradona sufrió una descompensación cuando veraneaba en Punta del Este y debió ser internado de urgencia con una crisis hipertensiva y un cuadro de arritmia ventricular provocado por el consumo de drogas. Liberman tenía llegada a Diego y aunque estaba en Cancún de vacaciones tuvo que regresar para cubrir una noticia de impacto mundial: «Me llama Ávila y me dice tenés que volver, ‘solo vos y Fernando Pacini pueden acceder a eso’. Me volví en el primer avión pero a Diego lo trasladan a Buenos Aires. El mundo entero creía que se había muerto. Lo único que quería Ávila era la nota y yo también, pero primero quería que mi amigo estuviera en condiciones y aunque no estaba tan mal como se creía, tampoco estaba en condiciones de hablar».

«Me acuerdo que en la habitación estábamos Claudia, Diego, Fernando Pacini y yo, y le dije que no le iba a hacer la nota. Diego quería hablar para demostrarle al mundo que estaba bien. Se hablaba que estaba en coma inducido, que nunca iba a poder recuperar el habla y estábamos charlando en la habitación pero haciendo un gran esfuerzo para entenderlo. Teníamos la gran presión de Ávila y de la empresa para hacer la nota pero nosotros entendíamos que si realmente lo queríamos, flaco favor le hacíamos si se lo escuchaba y se lo veía como estaba en ese momento. Producto de los fármacos que había recibido, el ritmo de Diego era muy lento», agregó Liberman sobre una situación límite, debatiéndose entre su ética y las presiones.

«Cuando llega Guillermo Coppola con su habitual energía le explicamos lo que pasaba y le propusimos retrasar la nota hasta que se le pasen los efectos de las drogas. La terminamos haciendo como a las 4 de la mañana mientras el canal la quería emitir esa misma noche. Nunca en mi vida le puse el micrófono a Diego cuando no estaba en condiciones, nunca le saqué ventaja, nunca me aproveché de él. Tampoco le pagué las cuentas ni hice de ‘che pibe’ y por eso creo que siempre me respetó. El entorno que hoy lo rodea es mucho más nocivo que Coppola. Todos hablan de Guillermo desde el desconocimiento, yo creo que por él sigue vivo», lanzó el conductor de La Oral Deportiva con su habitual estilo frontal.

Su relación con Dalma y Gianinna
«Dalma y Gianinna han sido muy injustas conmigo, yo en un momento discutí con la mamá y ellas han dicho barbaridades de mí pero ellas no saben que yo a Diego le limpié los heces o que lo ayudé con su ropa interior, o que lo ayudé a bañarse o con el oxígeno en la quinta de Mastellone o que he pasado noches enteras sin dormir escuchando alguna situación. pero que van a saber ellas si en ese momento eran nenitas», sorprendió a todos Liberman al recordar otro momento delicado de salud de Diego en 2004 producto de una crisis de hipertensión.

«Llegó el momento que los hijos y los hermanos y hermanas que lo quieren bien, le limpien toda la mugre que lo rodea porque no le están haciendo bien. Diego es un pibe joven, está bien que tuvo algunos excesos que no son fáciles de llevar y que dejan secuelas pero los podés subsanar con una vida saludable y con gente sana al lado. Hijas, hermanas y hermanos con un solo fin: la salud de Diego. Ojalá este sea el punto de inflexión y si es a través de la Justicia que sea a través de la Justicia pero Diego así no puede seguir», cerró Liberman y su sentimiento es el de toda la gente que lo quiere ver bien.

Fuente 442

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