La estrategia de River con De La Cruz a pesar de dar negativos que nadie los hizo nunca

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Alerta por de La Cruz: burbuja individual y en duda para Brasil
Aun cuando el hisopado que le realizaron en Buenos Aires dio negativo, el uruguayo se presentará a entrenar este jueves aunque lo hará con una serie de recaudos para reducir riesgos.

Es a cara o (De La) Cruz. El escenario es compatible con el de una moneda al aire. Impredecible como los efectos y reacciones en el organismo de un virus microscópico que cambió el escenario Mundial en 2020. River no es ajeno a esa incertidumbre: aun cuando el primer hisopado que le realizaron en Uruguay dio negativo, resultado que se repitió este jueves en Buenos Aires, el club planea que el viernes Nicolás De La Cruz no mantenga contacto con el grupo sino que trabaje de manera aislada aunque en los mismos turnos que el resto de sus compañeros​, respetando distancias prudenciales para reducir los riesgos que existen a partir del comportamiento que suele tener el Covid-19. El futbolista podría participar del ensayo vespertino, programado para las 17.

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La decisión de que De La Cruz se entrene extremando cuidados es meramente preventiva. Se tomó aun cuando el volante de River les aseguró a los integrantes del cuerpo médico del club que no mantuvo un contacto estrecho que pudiera compatibilizar con un contagio (es decir, sin barbijo, a menos de dos metros de distancia y en un espacio cerrado durante más de 15 minutos) y luego de que su primer PCR diera negativo. La determinación está argumentada directamente con el comportamiento del virus y no modificarían el plan inicial, puesto que realizará trabajos regenerativos después de una cargada doble fecha de Eliminatorias. Es decir, el mismo plan de trabajo que hubiese seguido en circunstancias normales.

Los especialistas advierten que a partir de la fecha del contagio existe una curva decreciente de posibilidades de que un testeo arroje un resultado positivo: al día cinco es de un 50%, al día siete es de un 30%, al noveno es de un 3%, al décimo de un 2,5%. Por eso, además de haber sido testeado en Uruguay y también al llegar a nuestro país, el volante deberá someterse a un tercer hisopado el sábado por la mañana.

Aunque la dificultad que presenta el caso De La Cruz es que no existe una referencia, puesto que se movió dentro de una burbuja que estalló, en la que hubo una cuestionable decisión previo al partido ante Brasil -los futbolistas se habrían alojado en habitaciones dobles, algo que no es recomendable dado el contexto de pandemia- y que ya produjo doce casos confirmados. Es por tal motivo que en el River Camp se mantienen expectantes. Y decidirán qué ocurrirá con el viaje a Curitiba sobre el momento de confirmar los tickets de avión: el lunes el plantel volará a Brasil y, aunque el deseo de Gallardo es que De La Cruz esté, asimismo junto a su staff deberá evaluar el escenario completo para tomar una decisión.

El brote en Uruguay fue significativo. Lucas Torreira, Darwin Núñez, Matías Viña, Rodrigo Muñoz, Luis Suárez, Alexis Rolín, Diego Rossi, además del jefe de prensa Matías Faral, el médico Alberto Pan, el asistente del preparador físico Jorge Rey, además de integrantes de fisioterapia y de utilería, Richard López, Víctor Brítez y Emiliano Aguirre, han sido hasta aquí los infectados. Los dos primeros casos citados tuvieron una particularidad: el volante dejó Montevideo con un PCR negativo pero el examen que le realizaron en Madrid dio positivo, por lo que quedó excluido de los trabajos del Atlético. Lo mismo sucedió este jueves con el delantero, quien quedó aislado en el Benfica de Portugal, lo que acrecienta el temor de que con Nico ocurra algo similar.

La misma preocupación que tiene River con De La Cruz es compartida por Nacional, puesto que Agustín Oliveros y Gabriel Neves también fueron parte de la convocatoria, a punto tal que las autoridades sanitarias les exigieron a estos dos futbolistas -como así también a Yonatan Irrazabal, de Rentistas, y a Gastón Oliveira, de River Plate- que realicen una cuarentena obligatoria. Quedaron, así, desafectados del encuentro de octavos de final de la Libertadores en Quito, ante Independiente del Valle.

Esperar. Ese es el plan. Porque será el tiempo, de algún modo, el que dictamine si Gallardo podrá contar en el Arena da Baixada con un futbolista que se volvió fundamental desde lo estratégico, al que pulió desde la enseñanza y cuya ausencia implicaría una baja sensible. El contexto se presenta complejo. Moneda al aire. A cara o Cruz.

Fuente Ole

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