La eliminación de los Mundiales, en la voz del “Burrito”: su mirada del episodio Van der Saar en 1998 y la increíble charla con el “Loco” en el vestuario tras el 1-1 ante Suecia en Corea-Japón

Ariel Ortega participó en tres Copas del Mundo. En Estados Unidos 1994 irrumpió como un promisorio juvenil, el heredero de la 10 de Diego Maradona. En Francia 1998 redondeaba un interesante Mundial, hasta la fatídica jugada de la expulsión por el cabezazo al arquero holandés Van der Saar. Y en Corea-Japón 2002, Argentina llegó como candidata, pero se marchó en primera fase.

Cada golpe, por supuesto, resultó duro para el Burrito, por los sueños de todo un país que quedaron en el camino. “En el Mundial pasado, en Brasil, estuve trabajando. Y ver la Copa ahí, cerca… Te dan ganas de ir corriendo a agarrarla. Eso es la Selección”, explica la sensación.

El Mundial 2002 fue su última experiencia en la máxima competencia. El dolor resultó profundo. “Lo que nos pasó en 2002 de quedar afuera en primera ronda… Estábamos todos en plenitud. No haberle podido ganar a Suecia, un partido ganable, fue como una puñalada”, describe.

En plena angustia, nació una anécdota inolvidable. El propio Ortega y Marcelo Bielsa, los protagonistas. “Fui el primero en entrar al vestuario, y Marcelo estaba abatido. Yo también estaba muy mal. No sabía qué decirle. Entonces le dije: ‘Te agradezco por todas las charlas que tuvimos’. Y ahí me dijo: ‘¿Qué charla? ¿Usted conmigo? Nunca hablamos’. Después, cuando les conté a los pibes, se morían de risa”, narra.

Otro duro momento fue cuando Argentina quedó en el camino en Francia 1998 ante Holanda, en un partido de ida y vuelta que el conjunto naranja terminó ganando 2-1. Ortega dejó el campo expulsado, tras el episodio con Van der Saar.

“Llegaba más maduro, era una de las figuras, entre comillas… Y cometí un error, me equivoqué”, acepta la parte de su responsabilidad.

“Fue más triste todavía, no lo podía creer, me quedé muy mal. Pasó mucho tiempo para poder superarlo. Quedar afuera de los Mundiales es un vacío enorme”, concluyó.

Fuente: Infobae