La cruenta comparación de Alejandro Fantino entre la Selección de básquet y la “generación de perdedores” del fútbol

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El periodista alabó la gesta del equipo que capitanea Luis Scola y apeló a ese recurso para subrayar los problemas y la falta de títulos del fútbol desde 1993 en adelante: “La humildad mata la soberbia, la educación mata al jogging, la mística mata al mesianismo”
Fantino apuntó contra Messi y Mascherano. Y destacó las figuras de Scola y Ginóbili

La selección argentina de básquet dio el golpe en el Mundial de China: derrotó 97-87 a Serbia, uno de los candidatos, y avanzó a las semifinales de la competencia. el plantel, capitaneado por el experimentado Luis Scola, logró reinventarse luego del retiro de figuras de la Generación Dorada como Manu Ginóbili, Pepe Sánchez o Andrés Nocioni. Pues bien, la continuidad de una línea de juego y la mística en la disciplina resultó el tema principal del editorial de Alejandro Fantino en su programa por radio La Red.

El periodista tomó el ejemplo del combinado que conduce Sergio Hernández para compararlo con lo que sucede con el seleccionado de fútbol, que a pesar de contar con el mejor jugador del planeta (Lionel Messi), no gana títulos a nivel mayor desde la Copa América 1993, disputada en Ecuador.

“Cada triunfo que se da en el básquet, termina exponiendo aún más la incapacidad y la falta de deportividad que tiene la selección argentina de fútbol en los últimos años. Las últimas selecciones que yo vi… Pensemos en las buenas, alguna de Coco Basile, la 94 creo que fue la última. La de Pekerman en 2006 también está bien. De ahí para acá no hubo nunca más una Selección que nos diera alguna idea de que podíamos lograr algo, porque la de 2014 llegó adonde llegó también con una extrañeza arbitral, pasaron cosas con el arbitraje cuando el satánico doctor Grondona manejaba todo desde la FIFA. Por eso queda claro que la humildad mata la soberbia, la educación mata al jogging, que la mística mata al mesianismo, y hasta la palabra mesianismo tiene a Messi en el vocablo. Lo sagrado, el que nos va a salvar. El proyecto mata magia, pero básicamente la educación mata jogging”, comenzó con su discurso el relator.

“El fútbol nunca tuvo un proyecto, una educación deportiva, nunca supo a lo que apuntaba. Scola es un líder humilde, Manu es un líder humilde, diez veces más líder y deportista que el Enano Messi. El gigante Ginóbili es en la única historia universal en la que un gigante es más que un enano, David mató a Goliath, siempre el gigante fue medio pelotudo, al gigante en la Odisea le clavan un palo en el ojo; siempre los gigantes fueron menos que los enanos. Hasta que llegó un gigante como Ginóbili, diez veces más deportista que Messi. Logró cosas que Messi no va a lograr nunca. Manu no ganó todo con Los Ángeles Lakers o los Boston Celtics, ganó con los San Antonio Spurs. Es una franquicia importante, pero no son los Lakers. Además, Manu fue campeón de los Juegos 2004, ganar en esa época, ante el Dream Team, es más que un Mundial de fútbol. Nombro todos los logros para los que dicen Messi, Messi”, destacó, antes de puntualizar todos los títulos que ganó la Generación Dorada.

A partir de allí, Fantino amplió la comparación hacia otros deportes que en los últimos 30 años también alcanzaron el éxito a pesar de ser menos populares que el fútbol. “Estos pibes, con mucho menos que los del fútbol, lograron mucho más. El hockey con el Chapa Retegui, oro olímpico. No es que acá levantás una piedra y están jugando al hockey, eh. Tomame a los Pumas y a los Jaguares. Acá hay muy buen nivel de rugby, pero no como en Australia o Francia. Sigo con el tenis. Tuvimos a Vilas, a Clerc, bastante parecidos a la bandita de Messi. Adoro a Batata, pero no se hablaron en la final de Copa Davis contra Estados unidos. Después vino una generación dorada con Del Potro, Nalbandian, etcétera, y algunos se orinaron en los calzoncillos en la final con España y algunas rencillas internas no nos permitieron ganarla de local. Hasta que vino un líder, otro gigante, como Del Potro, los aunó, lo hizo jugar a Pella por encima de lo que jugaba, lo mismo al zurdito Delbonis, Mayer; le ganamos a Gran Bretaña allá y ganamos la Copa Davis, algo impensado. Ni te digo de las Leonas, hay buen hockey en Holanda, en muchos países, pero las Leonas se cansaron de traer medallas doradas”, prologó su punto.

“Resulta que los únicos que no han traído un solo triunfo de oro en los últimos 25 años son los jugadores de fútbol, a los que más guita les ponemos, a los que más bola les damos. No ha habido una generación que acompañara. Hace poco, Mascherano, con tal de vender humo, estuvo a punto de meterse en el plantel de los Panamericanos, le iban a sacar el puesto a un 5 para que jugara el jubilado Mascherano. La generación que se va no conecta con la que viene. Ruggeri putea a Menotti, uno se va, el otro critica. Esos son los resultados”, hizo el link.

Messi y Mascherano quedaron en el blanco del periodista, que no tuvo contemplaciones con ellos: “La soberbia que tiene el fútbol argentino queda expuesta por estas cosas. La mesa ratona que formaron es la que los volteó. Ese grupito camarillero es lo que los volteó. Ojalá ahora no formen otra mesita ratona. Estos pibes de básquet, Campazzo, Scola… Fíjense la magnificencia de Scola, se queda a jugar y a enseñar, no como Mascherano que está para pasear perros a Palermo. Cada vez que veo un triunfo así digo pobre la Selección, pobre el Enano Messi”.

Fantino ensayó una tabla de posiciones de los mejores deportistas de la historia y, para defender su postura, dejó a Messi ultra relegado. “Ya el fútbol tendrá un nuevo rey y se irán olvidando de Messi. Es muy bueno, pero no como Maradona. Por eso el podio de los deportistas argentinos tiene a Fangio, cinco veces campeón del mundo manejando con la muñeca; Carlos Monzón, manchado por la violencia de género, pero yo hablo del deportista; Diego Armando Maradona, el mejor de la historia argentina a nivel deportivo; solo, venció todo. Si Messi hubiese hecho la apilada de Maradona contra los ingleses, daba en el palo. En la mano de Dios el árbitro le cobraba tiro libre indirecto. Porque le faltan cinco para el peso. Es un crack, pero no ganador. No es un gran deportista, es un jugador para divertirse. En el pan y queso elijo a Riquelme antes que Messi. Y Ginóbili está en el podio. Esta generación, este mundo del básquet con sus técnicos entran entre los más grandes. Yo no entiendo nada de básquet, pero sí de ética, del deporte. Y esta generación enterró aún más la mentira de la generación enchapada en oro”, sentenció.

Fuente Infobae