La carta de Adriano que conmueve al fútbol: «Volví a la favela, volví con mi gente»

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DORTMUND, GERMANY - JUNE 27: Adriano #7 (L) of Brazil celebrates, after scoring his team's second goal during the FIFA World Cup Germany 2006 Round of 16 match between Brazil and Ghana at the Stadium Dortmund on June 27, 2006 in Dortmund, Germany. (Photo by Stuart Franklin/Bongarts/Getty Images)

El renombrado ex delantero brasileño reveló detalles durísimos sobre su carrera, la muerte de su padre y su adicción al alcohol.

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El delantero del seleccionado brasileño e Inter de Milán, entre otros equipos, compartió una sincera y extensa carta en la que revela detalles de su conflictiva carrera profesional: «Soy un tocado por la mano de Dios».

Adriano publicó la carta en el sitio The Players Tribune, un sitio que promueve conversaciones con deportistas de elite y cada tanto publica un artículo firmado por una de estas figuras.

El ex delantero, sindicado como un futbolista conflictivo y falto de profesionalismo, ofreció una imagen distinta de la figura que los medios masivos de comunicación le asignaron: «Con 17 debuté en Primera. Sólo un año después, me mudé al Inter de Milán, y la gente me llamaba ‘El Emperador’. ¿Cómo puedes explicar eso? Me tocó la mano de Dios, te lo digo».

En agosto de 2004, la vida de Adriano dio un giro. El ex futbolista indicó esa fecha como el momento en que dejó de amar al fútbol: » El 4 de agosto de 2004 murió mi padre. Después de ese día, mi amor por el fútbol nunca volvió a ser el mismo. A él le encantaba el fútbol. Cuando yo jugaba, jugaba para mi familia. Entonces, cuando murió mi padre, el fútbol nunca volvió a ser lo mismo. Me deprimí tanto y empecé a beber mucho. Realmente no quería entrenar. No tuvo nada que ver con el Inter. Sólo quería ir a mi casa»,

«Todo había terminado para mí, físicamente. Puedes operarte y rehabilitarlo e intentar seguir adelante, pero nunca volverás a ser el mismo. Mi explosividad se había ido. Se me acabó el equilibrio. Mierda, todavía camino cojeando. Todavía tengo un agujero en el tobillo», indicó.

Desde ese momento, el periodismo se basó en aspectos superficiales de la vida de Adriano para construir la figura de un indisciplinado, un delantero cuyo comportamiento fuera de las canchas rayaba con la criminalidad.

«La prensa decía que yo había ‘desaparecido’. Decían que había vuelto a las favelas y que estaba drogado y todo tipo de historias locas. Publicaban fotos mías y decían que estaba rodeado de todos estos gánsteres y que mi historia era una tragedia. Pero tengo que reírme, porque no saben lo que hacen cuando hablan así. Volví con mi gente, mis amigos, mi comunidad», expresó.

«Adriano no lleva corona. Adriano es el chico de los barrios marginales que fue tocado por Dios. ¿Entiendes ahora? ¿Verás? Adriano no desapareció en las favelas. Simplemente se fue a casa», dijo el atacante quien debutó en Primera con la camiseta de Flamengo.

«Cuando eres delantero, no es una carrera. No, no, no. Cuando la pelota llega a tus pies y tienes dos grandes centrales tratando de ‘matarte’, no es una carrera. Es una pelea. Es una pelea callejera. ¿Entonces qué hice? ¡Le di un puñetazo a cada uno que se interponía en mi camino! Adriano será el último hijo de puta en pie», precisó sobre el puesto de delantero.

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