Estuvo cerca del Barsa y tiro:“A Boca no porque amo a San Lorenzo”

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El Chimy Ávila, quien se recupera de un grave lesión en la rodilla, dijo que sueña con jugar con su hermano Gastón pero no en el equipo de Russo.

El año pasado fue transferido al Osasuna, anduvo muy bien y hasta lo quería el Cholo para el Aleti, pero en enero tuvo la primera lesión. (Deportes La Liga).

Fueron apenas 30 partidos los que Ezequiel Ávila disputó en la Primera del CASLA, aunque en total estuvo más de dos años, primero entrenándose con Reserva y luego con el plantel profesional. Le tocó superar algunas lesiones, adaptarse a un club grande de Buenos Aires luego de haber hecho sus primeros pasos en Tiro Federal, y hasta codearse con los campeones de América. Pero el vínculo se hizo fuerte y, a la distancia, no se olvida de lo vivido…

“Si me decís de jugar en Boca, diría que no. Respeto y amo a San Lorenzo, pero me nombrás a mi hermano y lo dudo”, se sinceró en Cómo te va. Claro, es que Gastón, zaguero central con pasado en Rosario Central, desde hace tiempo está en el Xeneize y es una de las alternativas en el puesto que tiene Miguel Ángel Russo. “Si tengo que elegir, elijo jugar en San Lorenzo y decirle a Tinelli que haga el esfuerzo por llevar a Gastón, je. Mi sueño es compartir equipo con mi hermano”, tiró.

El Chimy se fue a préstamo al Huesca de España a mediados de 2017 y tras dos muy buenas temporadas, con ascenso a La Liga incluido, el Osasuna le compró al Ciclón su 50% en más de tres millones de euros.

Cambió de camiseta en España pero su nivel se mantuvo, a tal punto que Diego Simeone lo tenía en carpeta para llevárselo al Atlético Madrid, pero a principios de este año sufrió una grave lesión en la rodilla. Se recuperó, recibió el alta, pero cuando volvió se se lesionó la otra. “El día que me rompí la derecha se cumplían siete meses de que me había lesionado la izquierda… Pero no hay tiempo para lamentarse, me quiero recuperar cuanto antes”, señaló con optimismo.

El delantero de 26 años no baja los brazos. “Tengo dos opciones: tirar todo para abajo o seguir luchando. Elijo seguir peleándola para demostrarle a mi hija, que no es fácil, pero que no me voy a rendir”, contó.

En mayo del año próximo, el rosarino podría regresar a las canchas, aunque prefiere ser cauteloso con los plazos. “Hay que ver cómo se va dando la rehabilitación”, afirmó. Y, obvio, le mete a full al entrenamiento: “Ya no uso muletas y estoy haciendo ejercicios, le estoy metiendo duro… Los profes se sorprenden de que en tan poco tiempo ya pueda hacer tantas cosas”, relató.

En esos días difícil, donde una lesión casi que se juntó con la otra, recibió varios llamados. “Muchos jugadores se comunicaron conmigo. El último fue Fernando Gago, qué mejor que un consejo de él, con todas las que vivió”, comentó el Chimy sobre el volante de Vélez que tiene una gran historia de superación. Y mientras deja todo para volver a jugar, mantiene un gran anhelo: “Tengo todo para jugar en la selección española, pero mi sangre es argentina y me muero por jugar con la celeste y blanca”.

Fuente Ole

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