«En terapia soñé que Toto salía campeón de la Superliga . Y ahora lo soñé campeón de la Libertadores»

0
70

Tota Salvio: el sueño en terapia intensiva, la Copa y promesa de tatuaje
La mamá del goleador xeneize disfruta del tremendo presente de su hijo y, como todo Boca, se ilusiona con verlo campeón de América: Me van a echar del departamento por gritar los goles del Toto»

El amor por un hijo supera cualquier límite. El amor por Boca, en su caso, también… Justina López, Tota para los amigos, es la mamá de Eduardo Salvio, figura y goleador del equipo de Russo. Pero además es la fan Nº1 del Toto y la fan Nº 1 del Xeneize. Por eso, ahora que el nene anda derecho (ante el DIM metió su décimo gol en ocho partidos) no piensa en otra cosa que en verlo levantar la Copa. “Yo estoy chocha; como dice otro hijo mío: ‘Harta del éxito’, ja, ja”, le dice a Olé la madre de la criatura.

El día a día del equipo, análisis, entrevistas. Toda la info de tu club.
La Tota es un personaje en sí mismo. Quienes conocen a Salvio desde chiquito también conocen a Tota, porque andaban juntos para todos lados. Con Toto recorrió todas las canchas. Tanto sus inicios en el baby, en Bristol de Parque Patricios, como en Infantiles e Inferiores de Lanús y los mejores estadios de Europa. Es conocida la historia del día que durmió en una plaza de Lobos porque la 90 del Grana se había clasificado a la final de un torneo relámpago y ella, a diferencia de otros padres, no tenía plata para pagarse una noche de hotel. Toto trajo la copa y Tota, una neumonía de aquellas.

-Es que ya lo soñé…

-¿Cómo fue eso?

-En terapia intensiva (en febrero de este año fue operada por una hemorragia cerebral) soñé que Toto salía campeón de la Superliga y se cumplió. Y ahora lo soñé campeón de la Libertadores. Es más: si sale campeón de la Copa, aunque los odio y les tengo un cagazo bárbaro, me voy a hacer un tatuaje. Una copita con el nombre de mi hijo.

-¿Toto sabe?

-No, se está enterando ahora. Me dijo por teléfono que le contara, pero no le quise decir, ja, ja. Él es un hijo prodigio, te cumple todos los deseos. Es mi Aladino.

-¿Ya elegiste dónde?

-En la muñeca. Y el tatuador ya lo elegí. Tengo todo preparado.

Tota es madre de siete hijos, abuela de 14 nietos y bisabuela y además tiene dos bisnietos. Pero por Toto siempre sintió una debilidad especial. Era, de hecho, quien lo llevaba a la Bombonera a ver a Boca. Admiradores de Riquelme y de Palermo, tomaban el colectivo 33 (Monte Chingolo-Ciudad Universitaria) y alentaban al equipo desde la tercera bandeja de Casa Amarilla, justo arriba de la Doce. Y hasta lo hizo socio del club. En 2019, cuando Boca posó sus ojos en Toto, Tota fue la primera en pedirle que volviera. La plata grande ya la había hecho. Y a Boca nunca hay que decirle que no.

-¿Cómo tomaste la posible convocatoria a la Selección y la decisión de quedarse en Boca?

-Lo de la Selección no sabía nada, pero me pone contenta, lógico. Y también contenta porque el Toto se queda en el club.

-Sólo falta que el Toto levante la Copa…

-Sólo eso, ja, ja. Ahí no sé, qué hago, que Diosito me diga los pasos seguir. Pero ya te digo: él es mi Aladino y me lo va a cumplir.

-¡Obvio! En cualquier momento me echan del departamento por gritar los goles del Toto, ja, ja. Cuando juega Boca, yo me pierdo. No me importa nada. Y si Toto mete un gol, imaginate. Ahora me tengo que cuidar mucho de las emociones, pero yo soy muy bostera, de esas que le dan pelea a cualquiera.

Tota tiene mucho que ver con este presente de su hijo. Porque fue quien más le insistió para que jugara de delantero. “En Lanús, Zubeldía me lo ponía de volante y yo quería que hiciera goles, entonces le decía que se fuera para arriba, ja, ja. Yo siempre digo que Toto nació para volar”, tira la Tota.

Otro que volaba era Caniggia, quien hace unos días comparó al punta del Xeneize con el Cani jugador. “A mí siempre me gustaron Caniggia, Kempes, Batistuta… Pero Toto es Toto”, aclara Justina.

Salvio cada día juega mejor y ya es la gran figura del equipo campeón de Miguel. Para todos los bosteros, el regalo de mamá.

Fuente Ole

Publicidad