El «promedio» que muestra que Andrada en Boca es mucho mas que Armani en River

0
110

Ante Caracas, Sabandija alcanzó el 0,5 de promedio de gol en contra y llegó a su 46ª valla invicta en 70 partidos. Números que lo ubican entre los arqueros top de la historia de Boca y del fútbol argentino.


A esta altura del partido, con más de 100 partidos atajados en el fútbol argentino, nadie puede dudar de que Esteban Andrada y Franco Armani son los mejores arqueros que tiene nuestra liga. De hecho, los dos formaron parte de la convocatoria de Lionel Scaloni para las primeras dos fechas de las Eliminatorias Sudamericanas y vienen de ser clave en la última jornada de Copa Libertadores: el de Casilda tapó tres pelotas de gol frente a Liga de Quito en Avellaneda y el mendocino se lució en un penal frente a Caracas con el resultado 0-0.

El martes, frente a los ecuatorianos, Armani fue noticia por haber alcanzado las 50 vallas invictas (en 101 presentaciones) desde su llegada al Millonario en enero del 2018. Sin embargo, los números de Sabandija poco tienen que envidiarles a los de Franco, todo un símbolo del River campeón de América con Marcelo Gallardo. Al contrario: Andrada arribó al Xeneize en agosto del 2018 y y mantuvo su arco en cero casi la misma cantidad de veces que el ex Atlético Nacional: sobre 70 partidos, no pudieron marcarle goles en 46. Sorprendente, ¿no?

Andrada, es cierto, casi no tuvo trabajo frente a Caracas. La mayoría de los intentos de los venezolanos fueron a través de remates de larga distancia que en su enorme mayoría salieron desviados. Pero la única vez que le golpearon la puerta, el Flaco respondió. Y despejó con sus dos manos el remate desde los doce pasos de Robert Hernández, el mismo futbolista que lo había batido en la ida con un golazo de tiro libre. Así, el ex Lanús alcanzó una nueva marca en su corta pero fructífera carrera en Boca: redujo a 0,5 su promedio de gol en contra por partido, la mejor marca en toda la historia del club. ¿Armani? También es el Nº1 de River, aunque con un récord inferior: 0,64.

Lo de Andrada ya no tiene calificativos. Llegó a Boca como última opción de Guillermo Barros Schelotto y enseguida se ganó un lugar. Relegó al banco a arqueros como Agustín Rossi, quien luego la rompió en Lanús. Y las dos veces que se lesionó, tanto el Mellizo (fractura de mandíbula contra Cruzeiro) como con Miguel Russo (sinovitis en la rodilla derecha) le respetaron la titularidad. Para los hinchas es un intocable y para Juan Román Riquelme, también. El vice y sus laderos del Consejo de Fútbol respiraron hondo cuando el 5 de octubre pasado cerró definitivamente el mercado de pases en las principales ligas de Europa, mientras Sabandija se entrenaba en Ezeiza con la Selección.

Los números del Flaco meten miedo. En cuanto al promedio de goles recibidos en Boca, por ejemplo, le saca varios cuerpos de ventaja a los máximos referentes del puesto de todas las épocas. Por detrás de su marca de 0,5 tantos por encuentro (35 en 70 partidos), aparecen Antonio ​Roma con 0,88 (292 en 331), el Mono Navarro Montoya con 0,92 (369 en 400), el Pato Abbondanzieri con 0,99 (344 en 345), Óscar Córdoba con 1,03 (167 en 162) y el Loco Gatti con 1,13 (474 en 417). ​Andrada, a su vez, mantuvo el arco en cero en el 65% de sus partidos en Boca.

En River ocurre algo similar con Armani, aunque tanto Franco como el resto de las glorias del Millo también van a la cola detrás de Sabandija. Marcelo Barovero con 0,86 (145 goles en 167 partidos), el Pato Fillol con 0,94 (384 en 405), Nery Pumpido con 0,96 (139 en 144), el Mono Burgos con 0,97 (146 en 149) y Amadeo Carrizo con 1,11 (613 en 552).

Sabandija, además, posee el mayor record de imbatibilidad en 115 años de vida de Boca, con 1.128′ ininterrumpidos sin recibir goles entre julio y septiembre del 2019. Así, dejó atrás una vieja marca de Antonio Roma en 1969 (868′), luego otra de Navarro Montoya en 1992 (825′), ligada específicamente a partidos por torneos locales. De yapa, también quebró las rachas de Carlos Barisio (de Ferro, 1.075′), la segunda mejor marca en la toda la era profesional, y la de Marcos Croce (de Racing, 1.075′), arquero top del período amateur. Una cifra envidiable, también en la vereda de enfrente.

Fuente Ole

Publicidad