Costa Febre disparó contra Tinelli por el River Camp: «En el fútbol abundan los traidores»

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El histórico relator no se guardó nada tras el «mamarracho» de la Liga Profesional que obligó a postergar el partido con Banfield. También se la agarró con Chiqui Tapia.

Como tantas otras veces en las grandes alegrías que vivió River en los últimos 30 años y como quedó en el recuerdo de todos con su relato a flor de piel el día del descenso, Atilio Costa Febre volvió a convertirse en la voz del hincha en medio del escándalo y el tironeo entre dirigentes que obligó a suspender el partido de este domingo ante Banfield en un hecho que más allá de quien tenga razón, no hace más que dañar la imagen del fútbol argentino.

Está claro que esta Copa de la Liga Profesional que comenzó el pasado viernes y marcó el reinicio de nuestro fútbol después de siete meses y medio es un torneo atípico por donde se lo mire desde las fechas de disputa, el formato, los estadios a puertas cerradas, la decisión de no jugar los clásicos, la anulación de los descensos y la incertidumbre por los derechos de TV que todavía se mantiene. En medio de este contexto, no parecía tan descabellado que River pretenda jugar de local en su predio de entrenamiento en Ezeiza. Y si lo era como aducen dirigentes de otros clubes porque «hay que cuidar el producto» y como marca el propio reglamento de la Liga nadie entiende porque se esperó hasta el sábado a la noche para comunicarlo de manera oficial y el partido debió ser postergado.

Del lado del club de Núñez, sentían orgullo por poder usar el River Camp para un partido oficial y así lo expresó los últimos días el histórico relator partidario Lito Costa Febre: «Un proyecto estratégico y un viejo anhelo de Gallardo, que en este año insólito será testigo de otro hecho inédito: el domingo ante Banfield, River será local en River Camp», escribía el jueves cuando después de la visita de Chiqui Tapia parecía confirmarse la sede de Ezeiza.

Sin embargo, con el correr de las horas y las interminables idas y vueltas que ponían en duda el estadio, el tono de los mensajes fue cambiando: «Una sola cosa diré sobre todo este mamarracho de idas y vueltas de la Liga «Profesional» sobre la localía de River Camp a horas del partido: cómo les duele la cola», disparó sin un destinatario claro aunque luego sí le puso nombre a su ira: «Tapia, ¿no te parece un buen estadio el Santiago Bernabéu para que se juegue River-Banfield?». Y siguió: «Me olvidé de algo: ¿D’Onofrio no era amigo de Tinelli? En el fútbol abundan los traidores. Hasta luego».

Casi como una continuación de lo que ocurrió a mediados de marzo cuando River se negó a jugar su partido frente a Atlético Tucumán por cuestiones sanitarias días antes del inicio de la cuarentena, nada parece haber cambiado en el fútbol argentino porque sea AFA, Superliga o Liga Profesional los dirigentes son los mismos y cada uno cuida sus propios intereses. Lo de «cuidar el producto» te lo debo.

Guente 442

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