Columna de TyC Sports: La Bombonera debería ser declarada Patrimonio de la Humanidad futbolera

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El estadio de Boca cumple hoy 80 años desde su construcción con la forma actual. Es una cancha aclamada por los extranjeros y admirada por los argentinos que son amantes del deporte más popular del mundo. Su forma la transformó en un reducto muy especial y varios, entre ellos Dani Alves, se refieren o la denominan como el templo del fútbol mundial.

Cambios en La Bombonera


En esta cuarentena se potenciaron la cantidad de expresiones de deseo de muchos protagonistas sobre jugar en la Bombonera. Para mí, es el estadio más emblemático y pintoresco del país. Con el correr de los años se convirtió en el lugar donde todos quieren ver un partido. La mayoría de las personas que vienen a nuestro país de paseo, por lo general en uno de sus días, recorren La Boca y eligen visitar el museo y el estadio gracias al tour. Los deportistas se enamoran a primera vista y, los que alguna vez disputaron un partido ahí, cuentan miles de anécdotas. También están los que nunca lo hicieron y quieren vivir esa experiencia única.

Ahora bien, no todos saben por qué se llama la Bombonera y cómo se construyó, aquí les contaré un poco su historia. En 1924 Boca muda el estadio al mismo lugar donde actualmente se encuentra -antes estaba en la antigua dársena sur a siete cuadras-. El presidente del club era Camilo Cichero y con las escrituras de su vivienda, como garantía, sacó un préstamo para primero construir las tribunas de tablón -que durante la remodelación de cemento fueron a parar a Ferro-. En el año 1934 se terminó de diseñar la forma que hasta hoy vemos en etapas. El proyecto fue del arquitecto esloveno Viktor Sulcic quién junto a Delpini y Bes formaban parte del estudio que llevaba como nombre sus tres apellidos.

Los trabajos comenzaron en 1938 y la inauguración de sus dos primeras bandejas, con el sentido de escamas para tener más capacidad en menos espacio, fue el 25 de mayo de 1940. Fue justamente Sulcic el encargado de ponerle su nombre (la Bombonera), porque recibió una caja con bombones que tenía la forma del estadio y desde ahí quedó instalado ese nombre para siempre.

En 1953 se completó la tribuna Natalio Pescia, como la tercera bandeja y se instaló la iluminación artificial. La última remodelación significativa fue en 1996, bajo la presidencia de Mauricio Macri, donde se construyó la nueva estructura de la platea preferencial y palcos. Actualmente la conducción de Ameal busca permanentemente que se vaya viendo cada vez mejor, se pintó la fachada, se sacaron los vidrios de la Platea L y de la tercera bandeja sur, además hay un proyecto ambicioso de ampliación detrás de los palcos que para llevarlo a cabo necesitan comprar las dos medias manzanas (en total para adquirirlas y construir tres bandejas en el lado Este se calculan 82.000.000 de dólares). La idea es aumentar la capacidad de 55 mil a 78 mil espectadores.

La Bombonera 360° se llama la idea que quieren poner en marcha, pero también está la planificación de otro arquitecto esloveno que sería menos costoso por la compra solo de las casas que dan a la parte de atrás de los palcos.

A la Bombonera deberían declararla patrimonio de la humanidad futbolera y tendrían que ampliarla porque ya quedó chica para sus socios (Boca tiene 230 mil en total) como para los que quieren venir a conocerla un día de partido oficial. La Bombonera no debe jubilarse jamás y tiene que estar siempre vigente en nuestra sociedad por todo lo que significa para nuestro país. Es un ícono que traspasa las fronteras de los clubes como de los países.

Fuente TyC Sports

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