Calamaro: «Gallardo es el técnico más apetecible para el fútbol mundial”

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Andrés Calamaro, en exclusivo con Olé, habló sobre su amistad con Marcelo Gallardo

Andrés Calamaro, uno de los músicos preferidos del Muñeco, le cuenta a Olé la relación que los une y no oculta la admiración mutua. Nadie ganó tanto en River como Napoleón, lo elogia.

Si le cuesta mucho una canción, la deja por la mitad. Poeta pragmático: a la rima no hay que forzarla. Andrés Calamaro confesó aquello hace unos años, en la revista española Líbero. Es un salmónico misterio -si la RAE lo acepta- saber cuán rápido redactó, en ráfaga nocturna o inspiración diurna, la décima que le dedicó a Napoleón luego de la derrota en Lima ante Flamengo: “Voy siempre con Napoleón/Para púa existe el cardo/Sabe Marcelo Gallardo/Que al corazón de un león/No lo cambia el camaleón/No se cambian los colores/De viaje traigo alfajores/Lo dicen hasta los diarios/ Orgullo de millonarios/La copa Libertadores”.

Posiblemente Andrelo no haya demorado demasiado en elegir las palabras justas para Gallardo: salen fáciles las rimas si se las regala a quien uno aprecia. El afecto entre ellos es mutuo. El deté de River empatiza con la música del Salmón, a punto tal que fue a verlo en el Movistar Arena, aunque la relación trasciende los recitales y los CD’s que el entrenador supo coleccionar. Nació mucho antes. “Con Marcelo somos amigos incluso en la distancia. Nos conocimos en la concentración de River, como con Germán Burgos. Tengo buenas amistades entre la gente del fútbol, buenas y muchas. Afecto, amistad, respeto, y cierta intimidad que, como procede en el fútbol, queda en el vestuario”, le devuelve a un toque Calamaro a Olé.

«Marcelo en River es histórico como jugador y como míster- Semejante secuela de torneos no recuerdo en Núñez».

El cantante de 58 años incluyó hace tiempo en su círculo íntimo al Muñe. “Antes del Mundial 98 le dije que Argentina era él y 10 más”, supo contar alguna vez, dudando si tal vez no le había dicho algo similar a Claudio López. Tiempos, aquellos, que parecen todavía más lejanos en pleno aislamiento, pasibles de revivir a través de tapes repetidos en tevé o replicados por millones en YouTube. “¿Cómo llevo la cuarentena? Muy bien, estoy sano y tengo mis insumos básicos. Este año teníamos gira grande, completa y lujosa, un plan de treinta recitales y cien días de viajes por el mundo. Ni pudo ser, entonces me quedo en casa y resulta natural: los horarios no existen, ni tampoco, de momento, fechas reales para volver a las giras. Esto recién empieza”, describe Calamaro su laxa rutina antes de sumergirse, de nuevo, en el fútbol, Gallardo, River y la historia detrás de la gesta de su entrañable Napoleón.

-¿Con Gallardo hablaban de música?

-Marcelo vino por primera vez a nuestros recitales antes del Mundial de Francia. En aquellos años estábamos más cercanos con las figuras y los maestros del balompié con sede en Madrid o Buenos Aires. Con Gustavo (López) nos conocimos en los vestuarios de Independiente y nos reencontramos en Zaragoza y en Vigo. Lo mismo con Fernando (Redondo), con Ángel Cappa y Jorge Valdano. Tengo amistad con César (Menotti), con el Coco (Basile), recuerdos de un encuentro más que entrañable con Daniel Alberto (Passarella), con Américo (Gallego)… Por supuesto con Diego Maradona, con Leo Messi y Mascherano, Zanetti, Ariel Ortega… Las nuestras son conversaciones normales. Normales para mí, tampoco hablamos del trabajo ni corresponde interrogar a un futbolista sobre cuestiones internas porque son muy discretos… Podemos hablar de música, claro. Los deportistas más rockeros se acercan más, lo mismo los chicos del plantel de River o Boca. Con ellos coincidimos en concentraciones, en hoteles, y conversamos… En Madrid coincidíamos mucho en la parrilla De María. Hicimos buena amistad y aprendí muchas cosas.

-Citás a Madrid: en 2018, antes de la final, comparaste el River-Boca disputada en el Bernabeu como “tan importante como el hundimiento del Titanic”. ¿Te quedaste corto? ¿Cómo analizás lo que generó en Boca y en River lo que pasó luego de esa final?

-Aquella final fue como el hundimiento del Titanic por distintos motivos, y se veía venir. La final tiene que ser a un solo partido en cancha neutral, como se juega en Europa. Se entiende que los cuartos y las semifinales se jueguen ida y vuelta, en ambas canchas, para las hinchadas locales. Pero la final a dos… Fue como fue, más allá del triunfo de River, con final agónico incluido. Pero vamos, Madrid en invierno es muy frío. Fui a ver futbol en invierno y es duro. Un tornillo que te cagas…

«Gallardo se adaptó a circunstancias dispares, siempre comprometidas. Y bendito por los triunfos, que son la cosecha propia».

-En aquella noche, Gallardo fue más que nunca Napoleón. Si Maradona “es un hombre pegado a una pelota de cuero”, ¿a él cómo lo describirías?

-Marcelo es más que un gran jugador: es el entrenador más apetecible para el fútbol mundial. Me parece muy bien que haya seguido en River. En España la prensa es muy severa con los DT y esa continuidad no es frecuente. Distinto en Inglaterra donde los míster pueden darle forma a un proyecto deportivo, además de conseguir resultados, que a la postre mandan. Y Marcelo en River es histórico como jugador y como míster- Semejante secuela de torneos no recuerdo en Núñez. Ramón Diaz y Daniel Alberto ganaron mucho, Labruna volvió a ganar un Metropolitano luego de muchos años, pero nadie ganó tanto en River como él, no que yo sepa. Y River está obligado a ganar. Le dicen Napoleón.

-¿Qué te llevó a definir a Gallardo como “el amo y señor del fútbol argentino”?

-Que se trata de un mismo entrenador dirigiendo varios años y ganando títulos en un equipo como River. Marcelo y Diego Pablo Simeone son los dos entrenadores más contrastados del mundo, y están en racha. Hace pocos años mandaba el fútbol alemán, ganaron la final del mundo en Brasil con repaso histórico al local, Bayern le dio un severo correctivo al mejor Barcelona y Borussia hizo lo propio con el Real Madrid. Luego se impusieron el Barcelona y el Madrid, que siempre son protagonistas del fútbol masivo y televisado. Pero Marcelo y Diego Pablo mandan y no solamente en la Argentina, donde Gallardo está contrastado como un entrenador muy destacado.

-Si Riquelme sería como Iggy Pop o Los Ramones, como supiste decir en una entrevista, ¿quién sería Gallardo?

-Román no es equivalente a Iggy Pop, mal diagnóstico. Román es torero y artista, es una leyenda más allá de los colores de Boca. No sé compararlo con un artista de la música. Quizás con Aníbal Troilo en Don Torcuato. Aunque dudo que se pueda comparar con Marcelo, es otro trayecto. Gallardo se adaptó a circunstancias dispares, siempre comprometidas. Y bendito por los triunfos, que son la cosecha propia.

Fuente Calamaro

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