así es el primer santuario maradoneao ‘oficial’ para homenajear al Diez

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Como hizo a la hora de formarlo, Argentinos picó en punta y armó un lugar para recordar al más grande. Mural y ofrendas de todo tipo y color en La Paternal.

No hace falta más que poner un pie en La Paternal para darse cuenta de que allí se respira maradonismo. Desde unas cuadras antes de Boyacá y Juan Agustín García empiezan a aparecer imágenes en las paredes de todos los tamaños posibles con la figura de Diego Armando Maradona, que se multiplicaron por miles luego de su fallecimiento. En una de ellas, un cartel hecho a mano -simple pero con todo el poder de la palabra- se pregunta: ‘¿y ahora qué hacemos sin vos?’.

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La mejor respuesta parece ser recordarlo hasta el último día y el barrio tiene todo para hacerlo. No es para menos, porque allí ‘forjó una zurda inmortal’ después de los potreros, vivió el tramo inicial de su magnífica carrera profesional -Los años felices, como los llamó un documental español-, echó las primeras raíces fuera de Fiorito después de un paso fugaz por Villa del Parque y dejó una huella con lo hecho con la pelota en los pies que el paso del tiempo -ya van 40 años- no pudo ni podrá borrar.

Entre cuatro paredes conviven camisetas de todos los colores. Argentinos, Boca, Napoli y la Selección pican en punta en cantidad pero también aparecen de River, de Juventus, de clubes del Ascenso, del barrio o regionales y hasta una del Deportivo Pelusa, un equipo creado en honor a ese cariñoso apodo de los comienzos. También hay desde pelotas, botines y trofeos hasta fotos, una estatua (cedida por TyC Sports), banderas y carteles de todo tipo. También está quien, más religioso, prende su velita o deja un rosario.

Se ingresa por Boyacá y puede visitarse de lunes a viernes, de 8 a 16, o los sábados de 9 a 14. Es un lugar sencillo en el corazón de Buenos Aires, coronado con un mural espectacular de, para muchos, el mejor y más puro Maradona. Tiene todo para convertirse en parada obligada de cualquier tour futbolero y no hace falta más que un ratito para disfrutarlo. Para cualquier maradoniano vale cada segundo.

Fuente TyC sports

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