A corazon abierto: El brasileño Adriano habló sobre la adicción que arruinó su carrera

0
726

“Llegaba borracho a los entrenamientos y me mandaban a dormir a la enfermería”, contó sobre su paso por el Inter.

Fue el verdugo de Argentina en una Copa América y un goleador de clase mundial. Pero la carrera de Adriano, el temible delantero del seleccionado brasileño, no tuvo el desenlace que él habría querido. Tras la muerte de su padre, los problemas con el alcohol invadieron su carrera y terminaron por derrumbarla en su momento de esplendor. Así lo contó el propio jugador en una entrevista con una revista brasileña.

“Sólo yo sé cuánto sufrí. La muerte de mi padre me dejó un vacío enorme, acabé sintiéndome muy solo y me aislé cuando. Fue lo peor. Me vi solo, triste y deprimido en Italia, y es cuando empecé a beber”, reconoció el Emperador a la publicación R7.

 

Adriano jugaba por entonces en el Inter y no disimulaba sus problemas con el alcohol. “Sólo me sentía feliz bebiendo, todas las noches. Bebía todo lo que me ponían delante: vino, whisky, vodka, cerveza. Mucha cerveza. No paraba de beber y tuve que dejar el Inter”, aseguró.

El brasileño Adriano, en su paso por el Inter. (AP)
“No sabía cómo disimularlo, llegaba borracho por la mañana a los entrenamientos. Me presentaba aunque estuviese borracho del todo. Entonces me llevaban a dormir a la enfermería y decían a la prensa que sufría dolores musculares”, confesó. Esa situación le trajo serios problemas con sus entrenadores.

 

Ese calvario se terminó cuando volvió a Brasil y miró a su alrededor. “Entendí lo mal rodeado que estaba. Amigos que sólo me llevaban de fiesta, con mujeres, alcohol y sin pensar en nada. Renuncié a los millones pero compré la felicidad”, aseguró.

Adriano jugó en cuatro clubes en Italia, pero su paso más exitoso fue en el conjunto neroazzurri, en el que conquistó tres ligas locales, tres Supercopas italianas y dos Copa Italia. Además vistió las camisetas de Fiorentina, Parma y Roma. En Brasil, debutó en Flamengo, pero después pasó también por San Pablo, Corinthians y Atlético Paranaense. Tanto con el Fla como con el Timao se consagró campeón del Brasileirao. El final de su carrera fue en el Miami United, de los Estados Unidos, en 2016.

El brasileño Adriano, en la final de la Copa Confederaciones contra Argentina en 2005. (AP)

En total, el Emperador completó 379 partidos oficiales, en los que convirtió 170 goles. En la Selección jugó durante diez años y finalizó con 27 tantos en 48 encuentros. Jugó un Mundial, el de Alemania 2006, y ganó la Copa América 2004 y la Copa de las Confederaciones 2005, convirtiéndole goles a Argentina en la final de ambos torneos.

Fuente Clarin