San Lorenzo partido en dos

0
265

A San Lorenzo le costó horrores el debut en Entre Ríos: repleto de altibajos, estuvo dos veces en desventaja contra un equipo que lo estudió en el verano y lo superó en el primer tiempo. Un estupendo tiro libre de Romagnoli y las corridas de Cerutti lo salvaron de volverse con derrota a Boedo.

Publicidad

¿Cuál es el verdadero San Lorenzo? ¿El que sufrió horrores con Patronato en el primer tiempo o el que fue convencido por la victoria sobre el final del encuentro?

A Guede le va a costar implantar su estilo de juego. Está claro que el Ciclón tiene pasta a la hora de atacar, el tema es que cuando le toca retroceder la pasa fiero. Patronato estudió ese libreto. Lo vio en el verano y lo puso en práctica en el primer tiempo, cuando con presión y velocidad complicó a San Lorenzo. El gol, sin embargo, llegó a través de la pelota parada: Telechea anticipó a todos a la salida de un córner y, con un derechazo tremendo, clavó la ventaja parcial para los de Forestello. Diga que el eterno Pipi Romagnoli lustró la bola sobre el final de esa primera parte y empató el partido, porque si no la charal de vestuario hubiera sido bastante complicada.

Los ingresos de Belluschi y Mussis (por Franco y Kalinski) le dieron viento al Ciclón, más allá de que para ese entonces otra vez estuviera en desventaja. Minutos antes, De La Fuente le había puesto el broche a una estupenda jugada colectiva del Patrón para el 2-1 parcial con el que los entrerrianos habían vuelto a dejar helado a Guede. Ese gol, sin dudas, fue el que terminó de despertar a San Lorenzo, ya que a partir de ese momento el equipo fue otro: convencido y con aire por las variantes, se fue con todo en busca del empate. Allí creció en demasía Cerutti, la figura de la cancha, quien se comió a los defensores entrerrianos bocado tras bocado. De hecho, el penal que le hicieron fue una viveza del ex Estudiantes, que aprovechó un error previo y luego de sacarse de encima la primera marca buscó la falta de Masuero. Él le dio la posibilidad a Ortigoza de marcar el empate y, lógico, el Gordo no falló.

El epílogo del partido encontró mejor parado a San Lorenzo, que incluso tuvo alguna para ganarlo en los pies de Cauteruccio. El 9 no la metió y todo quedó en empate. Un empate que pudo ser derrota o victoria. Un empate que tuvo las dos caras de San Lorenzo.

Comentários no Facebook