Mauricio Pochetino ,el DT Argentino que triunfa en la Premier,hablo en un mano a mano imperdible

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“El arquero es la filosofía de un equipo”

Mauricio Pochettino, DT argentino que triunfa en la Premier, tira riquísimos conceptos futboleros y el título abre la polémica: ¿Influye el 1 más que el 5 o el 10?

“El mérito es correr con la pelota, no sin ella”.

– ¿Es mito que estabas durmiendo cuando Bielsa y Griffa te vieron por primera vez?

– Absoluta verdad. Habían hecho pruebas en Villa Cañás, a 50 kilómetros de Murphy, mi pueblo. Y yo no había ido porque me levantaba 5.30 para ir al colegio a 20 kilómetros de mi casa. Les dijeron que jugaba bien y me fueron a buscar a la una de la mañana. Mi mamá se asustó pero mi papá les abrió. Tomaron un café y Bielsa le preguntó si podían verme. No sólo eso, le pidieron si me podía destapar. Enseguida Marcelo le dijo a Griffa que tenía piernas de futbolista. Al tiempo, cuando debuté en la Selección con él en el 99, mi señora estaba en la recepción del hotel y mi hijo, de 4 años, se había dormido en el sillón. Bielsa se acercó, le sonrió a mi mujer y le dijo “tiene piernas de futbolista”… Toda mi época de Inferiores la tengo muy presente.

– ¿Por eso hoy una de tus características principales es la promoción de juveniles?

– Me gusta. Quizás surgir de un club formador me haya quedado en los genes. Lo primero que hago es hablar con el director de fútbol base. En Espanyol promovimos más de 20 en cuatro años. Confío en la mezcla con los experimentados.

– Rickie Lambert, dirigido por vos en el Southampton, debutó en el seleccionado a los 31 años. ¿Hasta qué edad evoluciona el jugador?

– Toda su carrera. Yo dejé a los 34 y me di cuenta que me faltaba aprender. La vida es constante evolución.

– ¿Cómo se dio la mezcla de juego inglés con la mayor posesión que pretendías?

– En el Southampton jugaban a lo que se conoce como “seven-eleven”, los centros del 7 y el 11. Vimos que había jugadores para intentar otra forma y ellos querían cambiar. Hoy lo hacemos en el Tottenham. El prejuicio dice que el inglés es fuerte, tosco y la tira para arriba. Pero tiene cada vez más técnica. En pocos años Inglaterra va a ser una potencia mundial entre mayores.

– ¿Qué más tuviste que cambiar?

– Ellos estaban acostumbrados a terminar el segundo turno de entrenamiento a las 2 de la tarde porque a las 6 cenan. Hoy lo empezamos a las 3. Hasta en eso el técnico tiene que convencer. Nuestra virtud principal hoy debe ser el manejo de las relaciones humanas. Ahí no podemos fallar. Antes hablábamos de motivar. Yo hablo de inspirar. Es distinta la motivación que puede generar un grito a explicar por qué queremos que hagan algo. Debemos hacer pensar a los jugadores. Eso es liderar.

– ¿Hay algo que no negocies?

– Negocio cada vez más. Cuando somos jóvenes, queremos parecer inflexibles para demostrar autoridad. Y la flexibilidad es una virtud.

– Tus equipos son insoportables para el rival. Pero también es cierto que la presión es el inicio del objetivo.

– Claro, yo quiero que presionen para que recuperen rápido y vuelvan a tenerla. El Tottenham es el segundo equipo que más corre en la Premier y uno de los de mayor posesión. Es decir, corremos más con la pelota que sin ella. Ese es el mérito. La presión sólo requiere de un par de conceptos de organización y de la voluntad de los jugadores. Esos conceptos son para presionar de manera colectiva; si hiciéramos presión de uno contra uno, sería más fácil trabajarlo pero si uno fallara, se armaría un desastre. En los entrenamientos priorizamos la construcción del juego. Y los arqueros deben trabajar involucrados porque representan la filosofía de un equipo.

– ¿Más que un 5 o un 10?

– Sí. El arquero inicia, es el protagonista principal. La característica del equipo depende de la suya. Para nosotros el francés Lloris es clave; muchos ataques arrancan en él. Sabemos jugar largo, pero tratamos de no dividir.

– ¿Te sorprendieron algunas vivencias en vestuarios de Inglaterra?

– En mis primeros meses en el Southampton, me sorprendió tanto algo que le saqué fotos: los jugadores jóvenes, por ejemplo Luke Shaw, que hoy está en la selección, les limpiaban los botines a los más grandes. Es una tradición interesante que nace del respeto y lleva a que los más chicos tengan los pies en la tierra.

– En Argentina sería imposible.

– En la mayoría de los países sería imposible. En España sucede lo mismo de Argentina: a los 13 años ya tienen un agente y antes de debutar llevan una personalidad brava. Ahí empieza otra obligación nuestra, cómo tratarlos. Los jóvenes necesitan estímulos rápidos; si no, se aburren.

– Viviste mitad en Argentina y mitad en Europa. ¿Proyectás la vuelta?

– Es cierto, 22 años en cada lugar. Me cuesta verme en Argentina pero nunca lo descartaría. Mi motivación a largo plazo sería la Selección. Y la más fuerte sería volver a Newell’s. Antes que cualquier otra cosa, el fútbol es un contexto de emociones.

– ¿Hoy es una motivación competir contra los técnicos de la Premier?

– Es un gran desafío. A los 44 años, es un orgullo ser el más joven entre los de arriba: Ranieri (tiene 64), Wenger (66), Pellegrini (62) y Van Gaal (64). Estuvo Mourinho, llegó Klopp, vendrán Guardiola y Conte. Puro crecimiento personal.

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