‘Magic’ Messi dirige una apisonadora

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Messi escogió un buen día para exhibirse como enganche. Cuatro asistencias, un gol y un penalti fallado para arrasar a un Getafe muy blando que se asoma al pozo del descenso. El Camp Nou disfrutó con el juego azulgrana, que no ofrece fisuras

 

Es imposible resistir al Barcelona si Leo está enchufado. El argentino ofreció una exhibición de juego para destrozar al Getafe entre líneas, donde ahora se siente a más cómodo. Se hinchó a meter pases de gol, desde el que abrió la fiesta al par de servicios a su socio Neymar en el último tramo, para que completase el triplete. Abusó Messi de la blandura del Getafe, incapaz de detectar la movilidad de Leo entre líneas.

La plaga de bajas del grupo de Escribá anunciaba dificultades para el equipo getafense, pero no se esperaba que cayera tan pronto la resistencia. A los ocho minutos, ya en la mediapunta, Messi controló perfilado hacia la zurda y esperó a Alba, solo en banda. Juan Rodríguez rechazó hacia su propia portería y desniveló el choque en un pestañeo.

En un guiño para el resto de mortales, lo siguiente que hizo el 10 fue fallar un penalti. Clarísimo, por derribo de Velázquez a Neymar. Lo tiró mal, a un lado, abajo, como si las facilidades de un tiro cercano sin barrera le ofendieran. Sorprende esa flaqueza porque no le hace ninguna gracia. Lo demostró golpeando el palo con fastidio.

 

No tuvo muchos problemas para engordar la cuenta paulatinamente el Barça pese al penalti malgastado. Se juntó Iniesta en la creación y entre ambos tejieron acciones extraordinarias. Para muestra, el 2-0, con Andrés sirviendo para Leo y Munir, atento, completando el centro-chut del argentino. Segunda diana de oportunista del canterano, que suplió con trabajo la rotación de Luis Suárez.

El 2-0 abatió por completo al Getafe, frágil en cuerpo y alma. Ni la arenga del presidente recordando la afrenta de Halloween revitalizó al equipo de Escribá, lastrado por los nervios y las bajas. Salvo Guaita, Emi Buendía, Medrán y Pereira, el naufragio fue general, sin ofrecer mucha resistencia.

Así que con Leo disfrutó a sus anchas con las facilidades del rival. A Neymar no le sentaron mal las vacaciones brasileras y puso a prueba los nervios de los defensores getafenses. Medrán le dejó un recado, Emi también, pero él explotó su habilidad obteniendo un penalti, forzando otro no pitado y convirtiendo dos tantos, ambos tras dos asistencias de Leo en plan ‘Magic’. Cualquier día da el pase de gol mirando al tendido.

 

El golazo de Leo al borde del descanso, giro incontrolable ante Juan Rodríguez y zurdazo junto al palo, y la chilena de Arda, una de las pocas suertes que le faltan al 10, completaron la fiesta del líder, que con cada partido parece un poco más invencible. Desde luego, el Getafe no fue enemigo. La amenaza del descenso es real para los azulones.

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