Fútbol Argentino

¡La historia de Giuntini! Campeon con del 92 y el partido contra la enfermedad del Cancer que no pudo ganar ¡mira este homenaje!

Mala noticia para el mundo del fútbol. Alejandro Giuntini falleció en la madrugada de este sábado, a causa de una leucemia con la que venía luchando desde hace un año. El ex defensor vistió ocho camisetas del fútbol argentino y uno de los recuerdos más gratos lo tiene la gente de Boca, donde jugó entre 1991 y 1995, logrando el título en 1992. Aldosivi, club en el que trabajó como coordinar del fútbol amateur, confirmó el fallecimiento del marplatense.

Se fue con sólo 49 años.

Boca venía de perder el Clausura 91 con Newell’s y de vender a Batistuta a la Fiorentina. La respuesta instantánea de la dirigencia fue salir a atacar el mercado y la elección pareció hasta meditada. La condición, aparentemente, era tener el pelo largo: Mohamed, Amato, Boldrini, el Chacho Cabrera. Alejandro Víctor Giuntini llegó como el último de la fila pero fue el único que se ganó un puesto, el único que fue campeón y el único que mantuvo la melena con el paso de los años. Había jugado un añito en Vélez (89-90), un semestre en Lanús (ascendió a Primera con Miguel Russo de DT) y otro semestre en el Bolívar. En el Boca de Tabárez (Navarro Montoya, Latorre, Pico, Cabañas, Hrabina) enseguida se ganó un lugar. Debutó en un amistoso ante la Fiore en Italia, ingresando en el segundo tiempo en lugar de Víctor Hugo Marchesini. Fue todo lo que necesitó para convencer al Maestro Tabárez y quedarse con el puesto. Primero formó dupla de centrales con Simón (actual manager del club) y después con el Negro Medero. Jugó 112 partidos entre el 91 y el 94, con tres goles, y obtuvo tres títulos: Apertura y Copa Master 92 y Copa de Oro 93. Pero los hinchas de Boca lo recuerdan más por otras dos cuestiones que marcaron su paso por el club. El día de la vuelta olímpica contra los tucumanos, el alambrado se vino abajo y el defensor sufrió un grave golpe en su ojo izquierdo. Salió de la cancha en camilla y la Bombonera le dedicó un “¡Giuntini corazón!”. La otra: en 1994 llegó tarde a un control anti-doping en un Vélez-Boca y el Xeneize perdió los puntos. Se retiró en el 2000 y fue DT acá, Ecuador y Costa Rica. Ayer su vida se apagó a los 49 años, tras luchar contra una leucemia. Y todavía nadie lo puede creer.

Giuntini jugó cuatro años en Boca.

 

Giuntini comenzó su carrera en Deportivo Norte, hasta que le llegó la chance de pasar a Vélez. De ahí, a Lanús. Y su primera experiencia en el exterior: el Bolívar, donde fue campeón. Volvió a Argentina para ser parte de la historia de Boca, con el que festejó el Apertura 92, además de la Copa Masters 1992 y la Copa de Oro Nicolás Leoz 1993. Luego de eso, fue a Huracán. Unión lo vio jugar. Y el último club fue el Ras Al Khaimah de Emiratos Arabes. Como entrenador estuvo a cargo de Aldosivi, Club Técnico Universitario de Ecuador y Alvarado. En Costa Rica dirigió tres equipos: Municipal Pérez Zeledón, Liberia Mía y Club Sport Herediano. Y finalizó en Olimpo.

Aldosivi, en donde también trabajó en el fútbol amateur, fue el club que confirmó la muerte de Giuntini. A Alejandro le realizaron un trasplante de médula y permanecía internado en el Hospital Privado de la Comunidad, en Mar del Plata.

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