Keylor Navas, telón de acero

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Ocho partidos de Champions, cero goles. Keylor Navas se convirtió ayer en el primer meta de la historia de la competición que logra echar el cerrojo a su portería en sus primeros 720 minutos en el torneo de clubes más prestigioso. “Uno siempre trata de hacer su trabajo de la mejor manera, los compañeros me ayudan, las cosas están saliendo bien y hoy he podido parar. Me llena de felicidad y me motiva a seguir trabajando”, comentó el portero.

De hecho, sólo Lehmann supera su marca de imbatibilidad, colocándose por encima de la barrera de los 800 minutos. Otro reto a batir por el ex del Levante de cara a los cuartos de final. Ni PSG, ni Roma, ni Shakthar, ni Malmoe han sido capaces, durante la presente edición, de celebrar un gol ante el de Costa Rica.

Para llegar hasta ahí, el meta tico tuvo que completar otra gran actuación. No es este Madrid, no lo fue con Benítez y no lo está siendo Zidane, un conjunto que no conceda ocasiones al rival de turno. Ayer, de hecho, la Roma dispuso de cinco claras. Cierto es que en varias de ellas, tanto Dzeko como Salah -sus dos jugadores con más mordiente ofensiva- lanzaron sus tiros fuera de los tres palos. Tan cierto como que Keylor ocupó a la perfección la portería para obligar a los puntas a ajustar sus disparos.

También le acompañó la suerte

Hasta aquí, la primera parte. Pero el primer cuarto de hora de la reanudación le tenía preparadas más curvas. Salah volvió a mandar el balón fuera en un mano a mano claro. Corría el minuto 49 y apenas quedaban seis para que los italianos pusieran en más aprietos a un Navas que no se iba a asustar. Florenzi y Manolas, dos de los que no contaban en las quinielas para meter miedo al Madrid, obligaron al portero, ahora sí, a firmar dos paradones. Actos de reflejo puro al que la parroquia blanca está acostumbrada toda la temporada.

Iban cinco ocasiones claras, pero la suerte, esta vez sí, también iba a estar al lado del Madrid… y de Keylor. Un derechazo de Perotti pegó al palo cuando el reloj agonizaba. El balón rebotado acabó golpeando en el cuerpo y la cara del portero… sin entrar finalmente. La racha del meta seguía vigente y Navas era uno de los grandes responsables de que los del Bernabéu estén en el sorteo de los cuartos de final. Es su particular telón de acero.

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