Impresionante: 10 grandes diferencias entre las bodas de Messi y Maradona

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10 grandes diferencias entre las bodas de Messi y Maradona

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La fiesta de casamiento en Rosario del viernes pasado poco tuvo en común con la del ex DT de la Selección Argentina con Claudia Villafañe.

 

7 de noviembre de 1989. Diego Maradona y Claudia Villafañe realizaron una lujuriosa fiesta en el Luna Park con más de 1200 invitados, en el pico de popularidad del futbolista, campeón del mundo con la Selección tres años antes. Políticos, celebridades y hasta barrabravas italianos se hicieron presentes en una celebración que no le escapó a la polémica.

Los mejores futbolistas del mundo -cada uno en su época-, se casaron casi con la misma edad. Ambos, con el amor de su adolescencia. Ambos, ya con una familia formada. Pero con festejos que poco tuvieron en común.

La ceremonia religiosa
Por cuestiones de seguridad, La Pulga y Antonela desestimaron la posibilidad de realizar la ceremonia religiosa en la Catedral de Rosario. Como el Arzobispado de la ciudad se negó a realizarla en el Complejo del Casino City Center, no hubo casamiento por Iglesia.

Diego Maradona y Claudia Villafañe, antes de dirigirse al Luna Park, tuvieron su ceremonia religiosa en la iglesia del Santísimo Sacramento. Muchos periodistas y vecinos se acercaron hasta el templo.

El lugar de la fiesta de casamiento

Lionel Messi y Antonela Roccuzzo se casaron en Rosario, la ciudad donde ambos nacieron y se conocieron. Eligieron el lujoso Hotel City Center y reservaron casi la totalidad de sus habitaciones para los invitados. Un lugar sofisticado que ayudó a mantener el hermetismo que siempre busca la pareja.

Diego Maradona y Claudia Villafañe eligieron el Luna Park, el estadio techado más grande del país; un escenario mucho más popular para sellar su amor. “Antes de salir de Italia decían: ’Maradona se va a casar en un estadio de boxeo’. Algunos de los invitados dudaban. Claro que se decían tantas cosas que los italianos pensaban que en medio de la fiesta se iban a encontrar con alguno boxeando o entrenando footing o sombra. Se exageró mucho”, diría el propio ex futbolista después de la fiesta.

El hermetismo

Lionel Messi y Antonela Roccuzzo -principalmente la joven rosarina- siempre se muestran muy celosos de su privacidad y se mantienen alejados de la prensa. Esta boda no fue la excepción: los novios no hablaron con los periodistas que se acercaron al City Center de Rosario y casi no se filtraron detalles de la intimidad de la celebración. En la era de las redes sociales, fueron muy pocas las imágenes que circularon en la web desde el interior de la fiesta.

El “Diez” realizó una conferencia de prensa antes del festejo y se mostró dispuesto a dialogar con algunos periodistas, hasta que la situación lo sobrepasó y hasta tuvo discusiones con los paparazzis y los curiosos que se acercaron a la boda.

Maradona y Claudia se casaron por Iglesia; Lionel y Antonela, no
Maradona y Claudia se casaron por Iglesia; Lionel y Antonela, no

Los invitados

Los rosarinos realizaron un festejo íntimo, con poco más de 250 invitados, entre los que se encontraban, además de sus familiares, sus amigos de la infancia y los jugadores del Barcelona y la Selección Argentina. No hubo grandes figuras invitadas del mundo del espectáculo -con excepción de Nico Vázquez, Gimena Accardi, Marcelo Tinelli y Guillermina Valdes– ni políticos. No invitó a Diego Maradona ni a Mauricio Macri.

Por el otro lado, el festejo en el Luna Park contó con más de 1200 invitados, entre los que se destacaron Susana Giménez, Carlos Calvo, Fito Páez, Sergio Denis, Hugo Sofovich y Mauricio Macri -por aquel entonces, directivo de Sevel-. También hubo gente vinculada a la política: el entonces intendente porteño, Carlos Grosso, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, la interventora de EnTel, María Julia Alsogaray, y el secretario de Deportes, Fernando “Pato” Galmarini. Fueron convocados pero no asistieron el entonces presidente de Milán y futuro premier italiano Silvio Berlusconi, el presidente de la Fiat, Gianni Agnelli, y Fidel Castro.

Carlos Bilardo, Claudia Villafañe, Diego Maradona y Julio Grondona
Carlos Bilardo, Claudia Villafañe, Diego Maradona y Julio Grondona

La entrada

Una vez finalizada la ceremonia civil, la pareja rosarina salió a las puertas del hotel City Center para mostrarse por primera vez como casados. Fue breve y sin intercambiar una palabra con la prensa: tan solo mostraron la libreta de casamiento, se besaron e ingresaron al salón para festejar.

Después de la iglesia, Diego y Claudia se dirigieron rápidamente al Luna Park a bordo de un Dodge Phantom 1937 descapotable, conducido por Giorgio, el portero de New York City, una de las discotecas más exclusivas de la época, y la preferida por el ex futbolista.

El vestido

Con un diseño de la última colección de la firma catalana Rosa Clará adaptado a medida, Roccuzzo lució un sugerente y profundo escote acompañado por delicados tirantes de encaje. Un vestido delicado que no recurrió a la tentación. Lució sandalias altas con plataforma de cuero blanco de Ricky Sarkany y el cabello semi recogido.

Villafañe hizo una entrada triunfal al Luna Park con un diseño de la modista del momento, Elsa Serrano. Bordado en perlas, mostacillas y canutillos, había requerido de treinta metros de organza comprada en Ginebra ocho de encaje chantilly de Lyon, treinta metros de satén comprado en Italia, cuatro costureras y treinta mil dólares. La falda recta llegaba al ras del suelo y la cola medía cuatro metros. Lució una tiara de diamantes y perlas engarzadas en oro blanco.

Los rosarinos invitaron alrededor de 250 personas, Maradona más de 1200 (AP)
Los rosarinos invitaron alrededor de 250 personas, Maradona más de 1200 (AP)

El novio

En el poco tiempo que se lo pudo ver a Messi el pasado 30 de junio, siempre se mostró sonriente. Besó apasionadamente a Antonela y estuvo muy cerca de su hijo Thiago. Estaba contento y tranquilo porque el operativo de seguridad y la planificación de la boda salió a la perfección.

En cierto momentos, Maradona se vio superado por la curiosidad de la gente y la histeria de los paparazzis que se acercaron a la ceremonia religiosa y el Luna Park. “Negro cabeza”, llegaron a gritarle algunos vecinos de la iglesia del Santísimo Sacramento. Cuando un periodista le reclamó la ausencia de periodistas en el histórico estadio, el ex futbolista lo increpó y le dijo: “Yo no estuve en tu casamiento. ¿Por qué iba a invitarte al mío?”

La polémica

Con personal de seguridad en el interior y los alrededores del City Center y en un hermetismo total, la boda de los rosarinos se realizó sin imprevistos ni grandes sobresaltos.

Además de ciertos cruces con los periodistas, lo que más polémica despertó en el casamiento de Maradona fue el Dodge Phantom 1937: había pertenecido al traficante de armas alemán Friz Mandl, pero durante la Segunda Guerra Mundial había sido confiscado por el ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels. Gracias a la intervención de Hitler, aseguraba la leyenda, Mandl había recuperado su auto y, para mantenerlo lejos de las garras del Tercer Reich, decidió enviarlo a la Argentina. Años después, la familia del empresario Adolfo Donati adquirió el automóvil, que en 1989 le prestaron a Pelusa.

A la boda de Diego asistieron amigos, familiares y también muchos famosos
A la boda de Diego asistieron amigos, familiares y también muchos famosos

El festejo

En medio del hermetismo que rodeó la boda de principio a fin, la fiesta tuvo su final alrededor de las cuatro de la madrugada. Y todos los invitados se fueron a sus habitaciones, en el mismo hotel donde se realizó la celebración.

La fiesta del Diez duró toda la madrugada. Algunos de los que estuvieron presentes aseguran que nunca volvieron a ver un descontrol tan grande. A pesar del desenfreno, el único episodio que hubo que lamentar fue que Gabriel La Morsa Espósito, uno de los cuñados de Maradona, terminó a las trompadas con otro invitado. La flamante pareja se retiró del Luna Park alrededor de las ocho de la mañana.

Lujosos, a su manera

La fiesta de Messi fue realizada en un complejo lujoso, en donde no escatimaron en gastos -incluso, reservaron casi todo el City Center para que se hospedaran sus invitados-. Pero no tuvieron gestos ostentosos. De hecho, hicieron lo posible por aparentar lo contrario y pidieron que los regalos sean destinados a la fundación que tiene el delantero del Barcelona.

Distinto fue el caso de Maradona y Villafañe, quienes luego fueron castigados por los medios italianos por el dinero despilfarrado en un país arrasado por una crisis económica: a las 3.30 de la madrugada se cortó la torta que escondía cien anillos de oro y uno “especial”, coronado con brillantes.

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