¡Historias minimas! 30 años México 86: la selección que le tenía “miedo” a los amistosos y se preparó para el Mundial jugando con clubes

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En la previa a la Copa del Mundo en 1986, después de perder con Francia y con Noruega, la Argentina descartó varios amistosos y sólo jugó con Israel y otros seis partidos con clubes

Héctor Enrique durante uno de los partidos preparatorios en la concentración del club América. Foto: LA NACION / Antonio Montano

 

Héctor Enrique durante uno de los partidos preparatorios en la concentración del club América. Foto: LA NACION / Antonio Montano
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En 1986, Kjetil Osvold se desempeñaba como volante del Lillestrom, de Noruega. Con 24 años, este zurdo, de buena técnica pero sin experiencia internacional, puso contra las cuerdas el proyecto de Carlos Bilardo a cargo de la seleccion nacional

El 30 de abril, la Argentina perdió con Noruega en Oslo 1-0. El gol lo hizo Osvold. Lo que desató después fue una serie de reuniones y rumores en torno a la continuidad del entrenador argentino.

Cesar Luis Menottii había dicho unos días antes en una entrevista con El Gráfico: “La selección no jugó en Buenos Aires, en Mar del Plata, en Mendoza, en el país porque Bilardo le tiene miedo a la gente. La verdad es muy clara: a nadie le gusta la selección”. Contundente.

El gol de Noruega

Y más allá de las disputas que sostenían ambos entrenadores, la realidad es que la selección no jugó en la Argentina en 1986. Tampoco lo había hecho en el segundo semestre de 1985 y no lo hizo hasta mediados de 1987.


Entre el 30 de junio de 1985 (el obligatorio empate 2-2 con Perú en el Monumental por las eliminatorias) y el 20 de junio de 1987 (1-0 a Alemania en la cancha de Vélez por los festejo del título), la Argentina pasó dos años sin jugar en el país.

Compartilo

Pero volvamos a ese problemático 1986. La selección jugó un amistoso ante Francia el 26 de marzo (0-2 en París, con goles de Jean-Marc Ferreri y Vercruysse), y el encuentro con Noruega. Después de ese par de experiencias la idea fue evitar sumar golpes que debilitaran en lo anímico al equipo. El último amistoso con un seleccionado antes del Mundial fue ante Israel en Ramat Gan el 4 de mayo. Fue un contundente triunfo por 7-2, con tres goles de Sergio Almirón, dos de Maradona, uno de Borghi y otro de Tapia. La goleada llevó algo de tranquilidad, pero la categoría del rival fue la atenuante para evitar la euforia.

La forma en la que la Argentina se escapó de los amistosos ante selecciones se hizo pública cuando en el mes de abril la Confederación Brasileña informó que las negociaciones para organizar un amistoso con la selección se habían caído por expreso pedido de Bilardo. La noticia fue difundida por la Agencia UPI.

Sin encuentros contra grandes equipos, se recurrió a enfrentamientos con clubes y siempre como visitante. El 29 de marzo hubo un partido contra Napoli (2-1), donde Maradona era y será ídolo por siempre. Fue triunfo por 2-1 con goles de Pasculli y Garré.

Los goles argentinos contra Napoli

El 1 abril se jugó ante Grasshoppers en Zurich (1-0). “Un amistoso que no aportó nada”, tituló LA NACION. El partido no mostró las diferencias que deberían existir entre un seleccionado nacional y un equipo de una de las menores ligas de Europa. La Argentina sólo consiguió abrir el marcador a doce minutos del final con un tanto de Almirón tras una gran asistencia de Bochini.

El gol de Almirón contra Grasshoppers

Luego llegó el amistoso con Junior, en Barranquilla, un empate sin goles el 15 de mayo y jugado en un ritmo incluso menos exigente que un entrenamiento.

La AFA intentó organizar un amistoso más en Colombia, pero los jugadores no estaban de ánimo. Querían volver a México. Se viajó a Bogotá, donde se hicieron un par de entrenamientos pero se volvieron enseguida a la concentración del América.

Hubo ofertas desde Estados Unidos y Guatemala, pero se descartaron por el mismo motivo: nadie quería volver a viajar. Fue entonces que surgieron los partidos contra equipos mexicanos.

El primero fue contra América, de México, el 19 de mayo. Algunos creían que podía ser una buena oportunidad para ver en acción a los once que debutarían ante Corea del Sur, pero Bilardo usó muchos suplentes. Formó con Islas; Clausen, Brown, Cuciuffo y Olarticoechea; Enrique, Trobbiani y Bochini; Pasculli, Borghi y Tapia. Jugaron 70 minutos sin interrupciones y la Argentina ganó 3-2, con dos tantos de Pasculli y uno de Bochini.

Foto: LA NACION / Antonio Montano

Contra Atlante, cuaro días después, el partido duró 110 minutos. Sí, casi dos horas de juego ininterrumpido. La Argentina ganó 3-0 con goles de Maradona, Burruchaga y Almirón. La formación con Islas; Olarticoechea, Brown, Ruggeri y Garré; Giusti, Batista, Burruchaga, Maradona; Valdano y Trobbiani. Islas, Brown y Garré jugaron todo el partido. El resto fue reemplazado, ya que durante el partido ingresaron Clausen, Cuciuffo, Bochini, Enrique, Tapia, Pasculli, Borghi y Almirón.

El 26 de mayo, a seis días del debut ante Corea, se jugó un amistoso con Neza. El equipo argentino alineó a Islas; Clausen, Brown, Ruggeri y Garré; Giusti, Batista, Burruchaga y Maradona; Borghi y Valdano. El partido duró 97 minutos sin descanso y el árbitro fue Bilardo. La Argentina ganó 3-1 con goles de Maradona, Pasculli y Almirón. Abarca descontó para los locales. Ese fue el último partido antes de jugar la Copa del Mundo.

El último amistoso antes del Mundial, con Junior

Fuente La Nacion

 

 

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