Historia: El pequeño “MECCI”

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Debutó como titular tanto en la selección mayor como en el Sub 20 frente al conjunto incaico; en 1997, con 9 años, viajó a Lima con los infantiles de Newell’s y fascinó a todos

A Barcelona había llegado un fax desde la AFA con la citación para el seleccionado Sub 20 de Hugo Tocalli con el nombre “Leonel Mecci”. Casi nadie sabía de quién se trataba, pero había que blindarlo y por eso se inventó ese amistoso relámpago con Paraguay, en la Paternal. Algunos meses más tarde, en la salida de la Terminal A del aeropuerto de Ezeiza, al mismo adolescente igual de desconocido lo esperaba un remisero con el cartel correcto: Lionel Messi . La selección se preparaba para el Sudamericano de Colombia y al chaval de 17 años ya le habían advertido que su inclusión en el equipo sería muy progresiva. Daba mucha ventaja física. Por eso fue al banco de suplentes los dos primeros partidos, pero como marcó tres goles en los pocos minutos que le tocó jugar. la titularidad se volvió una cita impostergable.

El 17 de enero de 2005, en Manizales, Messi fue titular por primera vez en su vida con la camiseta albiceleste. ¿El Rival? Perú. ¿El resultado? 6-0. Esa tarde en el estadio Palo Grande apareció una bandera que por entonces alguien pudo interpretar como una herejía: “Maradona=Messi”. La había desplegado un fanático colombiano. Messi, desde ya, convirtió otro gol. Ese día, compartió la cancha con Ustari, Ezequiel Garay, Zabaleta, el Principito Sosa, Lavezzi, Boselli, Jonatan Maidana -jugaba en Los Andes- y alguien más, alguien que mañana también estará en la Bombonera: Lucas Biglia. Más el doctor Daniel Martínez y el utilero Mario De Stéfano.

El día de las 100 ‘dominaditas’

Perú. El primer viaje como futbolista de Messi al exterior fue a Lima. Tenía 9 años y con los infantiles de Newell’s participaron en 1997 de la ’14° Copa de la Amistad’, organizada por la Academia Cantolao, del Callao, la zona portuaria. El conjunto rosarino ganó 10-0 la final, con nueve tantos de la Pulga, que según cuenta la leyenda el día anterior estuvo unas horas hospitalizada por un malestar estomacal. Nada lo detuvo. Mientras sus compañeros esperaban la ceremonia de premiación, Messi tomó una pelota y extendió su exhibición: cuentan que en pocos minutos hizo más de cien ‘dominaditas’, como le dicen en Perú a los ‘jueguitos’ y así quedó registrado en crónicas de la época. Sin siquiera imaginarlo, asomaban los años de conquistas para Messi. Y geográficamente empezaba por Perú.

El 2005 fue inolvidable para Messi. Oficialmente se vistió por primera vez de celeste y blanco, luego se consagró en el Mundial Sub 20 de Holanda y enseguida debutó en la selección mayor. Después de coronarse con los chicos en julio, en Utrecht, en agosto José Pekerman lo llevó con los grandes a Budapest y sólo jugó 1m32s -reemplazó a Licha López- en el amistoso con Hungría. Una expulsión exagerada lo redujo a lágrimas. En septiembre entró los diez minutos finales ante Paraguay, en Asunción, cuando sustituyó a César Delgado. La selección ya estaba clasificada para el Mundial de Alemania y el 9 de octubre, con 18 años, llegó su bautismo como titular. Contra., Perú. Jugó los 90 minutos en el Monumental, compartió el ataque con Román Riquelme y Hernán Crespo, ganó la selección 2-0 y fue la figura para LA NACION, con 8 puntos.

Volvió a encontrarse con Perú un tiempo después, en la Copa América de Venezuela 2007, y su primer gol en el torneo se lo marcó a. Perú. Se trató del quinto grito en una cosecha que ya va por 58 festejos. Ahora en Barquisimeto, brilló de nuevo en un partido que, de tan holgado (4-0), hasta ofreció la versión goleadora de Mascherano. Más tarde llegaron otros tres enfrentamientos, todos camino a los mundiales, y aunque nunca perdió, ya no se destacó. Incluida la deslucida tarea que tuvo en un Monumental en estado de crispación, bajo un furioso temporal, hasta que apareció Martín Palermo para entrar en el bronce tras sellar un angustioso 2 a 1.

 

¿El de mañana será el partido de mayor trascendencia después de los 120 que encadena su carrera en la selección? Se volvería tan subjetivo el criterio. Es Messi el más interesado en espantar algunas sospechas, las que le recuerdan que todavía no dejó su rúbrica en ningún encuentro decisivo. Pobre fue su aporte en el alargue contra México en los 4tos de final de Alemania 2006, deslucido el clásico con Uruguay en el estadio Centenario que definía la clasificación para Sudáfrica 2010, atormentada resultó la eliminación de esa Copa ante Alemania, triste la noche de despedida de la Copa América 2011 en Santa Fe, y frustrantes las tres finales consecutivas que persiguen a una generación. Pero éste recuento parece olvidar que en años de vacío dirigencial y remates organizativos, Messi sostuvo la línea de flotación de la marca selección. Sin él, la Argentina hubiese sido un equipo ordinario.

Aparece Perú, otra vez. Un rival contra el que marcha invicto después de cinco duelos. Ese rival que estuvo en el debut como titular de Messi entre los juveniles y con los mayores. Si convierte mañana seguirá saciando su apetito por los récords, ya que alcanzará a Hernán Crespo como máximo goleador argentino en las eliminatorias de todos los tiempos. Claro, ese gol tendrá que convertírselo a. Perú.

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