¡¡GOLPEADO!!: Mira como llega SAN LORENZO ante BOCA y las claves del DT

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Nada le hará recuperar lo perdido a San Lorenzo. Ganarle el clásico a Boca no lo meterá en la final de la Sudamericana, ni le dará la chance de volver a patear los penales ante Gimnasia por la Copa Argentina.

Sin embargo, un triunfo serviría para cambiar el ánimo de un grupo que quedó golpeado por esa semana trágica que lo dejó con las manos vacías tras un semestre que pintaba para el jolgorio.

Es cierto que con el pasar de las horas las revoluciones fueron bajando y la calentura, si bien no desapareció, fue mutando en sed de revancha, de victorias… Algo que al Ciclón le viene siendo esquivo desde hace un tiempo: de los últimos ocho encuentros, apenas sumó de a tres en dos de ellos. Eso sí, justo en dos clásicos: ante Huracán e Independiente.

Más allá de la paternidad histórica, los antecedentes recientes ante el Xeneize son más que positivos: de los últimos seis encuentros, el CASLA ganó cinco y empató uno. Incluso, la última vez que se vieron las caras fue en Córdoba, por la Supercopa Argentina, cuando el equipo, en aquel entonces dirigido por Pablo Guede, se coronó en esa noche de febrero goleando por 4-0.

Boca no le gana desde el Inicial 2012, cuando se impuso en La Bombonera por 3-1 con tantos de Paredes, en dos ocasiones, y Schiavi -el gol del Ciclón lo marcó Mirabaje-. Entonces la idea en Boedo es no cambiar la racha para sí modificar las vibras negativas de los últimos días.

De todos modos, el plantel azulgrana sabe que no puede vivir de los recuerdos ni de las estadísticas, por eso tiene en mente salir a la cancha con los dientes apretados, como si se tratara de una final más como las que venía disputando…

Y en este caso, son 90 minutos que podrían otorgar premio doble. Primero se aseguraría mantenerse prendido en la lucha por el campeonato, un objetivo a largo plazo que se pusieron a inicios de este semestre. Mientras que, en segundo lugar, funcionaría como el puntapié inicial para terminar el año de la mejor manera posible y empezar a mirar al que viene, con la Libertadores entre ceja y ceja. Una suerte de juramente que los jugadores se hicieron en Brasil, tras caer ante Chapecoense, de cara a los cuatro partidos (Olimpo, Unión y Lanús) que le quedan a este año.

En este contexto, Diego Aguirre armará el equipo con lo mejor que tiene. No contará con el juvenil Marcos Senesi (se sobrecargó entrenando con la Sub 20) ni con Gonzalo Bergessio (sufrió un esguince en su rodilla derecha ante Independiente), aunque en esta ocasión podrá disponer nuevamente de Fernando Belluschi (ausente en la Sudamericana por estar suspendido), mientras que Nicolás Blandi volverá a estar desde el arranque luego de haber ido al banco en Brasil por una rotura fibrilar. Vamo’ arriba, papá..

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