Fillol y Enrique protagonizaron el mayor escándalo del año en el fútbol argentino y terminaron a las piñas

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Ubaldo Pato Fillol, de 38 años, portero del Rácing de Avellaneda, es el protagonista central del escándalo del año en el fútbol argentino. El pasado domingo reaccionó contra el defensa Borrelli del River, que había cometido una falta violenta, y fuero persiguió por el campo al defensa Carlos Enrique, también del River, que le provocaba con insultos y amenazas. Fillol y tres jugadores más fueron expulsados, pero el escándalo se agravó el martes en las oficinas de la federación cuando el portero agredió de un puñetazo a Carlos Enrique, que necesitó cuatro puntos de sutura en la cabeza al golpearse contra un vidrio.

El colegiado Juan Carlos Lostau decidió expulsar a Borrelli y Enrique, del River, y a Fillol y Olarán, del Rácing, tras cinco minutos de suspensión poco antes de que terminara la primera parte del partido que el Rácing, líder del torneo junto al Boca, y el River, que conduce César Menotti, disputaron en Avellaneda. El juego continuó en un ambiente tenso, sin que se produjeran incidentes entre el público que llenaba el estadio. Ganó el Rácing (24), con goles de Medina y el uruguayo Rubén Paz.La televisión y los periódicos difundieron las imágenes de la pelea, en las que se observó cómo el defensa Enrique apartó de un manotazo a Fillol cuando el portero llegaba corriendo para increpar al defensa Borrelli, que se había lanzado desde atrás contra el volante Videla, del Rácing. Enrique fue protegido de la ira de Fillol por sus compañeros, pero el portero advirtió más tarde que se iba a vengar de él. El árbitro dijo que no podría repetir en público los insultos de Enrique al portero, aunque los reprodujo en su informe. Fillol se ha separado hace poco tiempo de su esposa y una alusión de Enrique a ese hecho sería el motivo de su violenta reacción.

Fuerte puñetazo

El tribunal de disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) cité, como de costumbre, para el martes a los jugadores expulsados y allí se encontraron nuevamente, entre otros, Fillol y Enrique. El defensa del River se acercó a pedir perdón al portero y Fillol le contestó con un fuerte puñetazo que volteó a Enrique y le hizo golpearse la cabeza contra un vidrio de la puerta del tribunal. Enseguida fueron separados y Fillol se marchó sin hacer declaraciones.Enrique fue atendido en los consultorios de la AFA, donde le suturaron una herida de cuatro centímetros en la cabeza. A la salida, el jugador del River, a quien se reconoce como un personaje no muy ajustado a las normas desde que se convirtió en una discutida estrella del Independiente -equipo al que pertenecía hasta la temporada anterior- respondió con ironía a las preguntas de los periodistas y aseguró que Fillol le había tomado por sorpresa por atrás y le hizo caer. Julio Grondona, presidente de la AFA, dijo sentirse avergonzado por algo “que nunca antes había ocurrido”. El fallo del tribunal de disciplina debía anunciarse anoche, y se espera un castigo de cinco jornadas de suspensión para ambos.

La prensa no ha justificado la reacción de Fillol el domingo y el martes, pero destaca la limpia trayectoria del portero en el Rácing y antes en el Atlético de Madrid, el Flamengo de Brasil, la selección nacional de Argentina y el River. Esa hoja de servicios se contrapone con la de Carlos Enrique -hermano de Héctor Enrique, el centrocampista titular de la selección argentina que ganó la última Copa del Mundo en México-, quien tiene antecedentes de ser demasiado “suelto de lengua” durante los partidos.

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