DILEMA. El jugador de Boca que admira a Gago pero le robo el puesto a PINTITA por su lesion

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Sebastián Pérez sabe que la tradición xeneize en su puesto tiene más que ver con el “huevo, huevo” que con el “juego, juego”, pero él elige esta última y se ríe: “Creo que van a tener que cambiar el cantito”.

Pérez se entrena con Colombia, que visita a Paraguay por Eliminatorias.

Se puede decir que fue el conductor del último campeón de la Libertadores. O que es el jugador supo adueñarse de la Bombonera en su debut. Que es elenco estable del seleccionado colombiano que dirige Pekerman -irá hoy frente a Paraguay-. Que tiene 23 años, pelo largo y tono de voz apenas audible. Nada resultará tan identificatorio o descriptivo de Sebastián Pérez como su estilo de juego. En su máxima expresión frente a Quilmes, no tan vistoso contra Tigre, sus formas traducen su manera de entender el fútbol. Y no se trata sólo de la productividad de sus pases, también de la elección de los mismos. Pocas veces o nunca no elige la mejor opción.Resultado de imagen para gago quejandose

-¿Cuándo aprendiste a jugar así?

-Creo que fue a través del tiempo. Cuando empecé a jugar lo hacía de enganche, entonces tenía más la técnica del pase y la fui afianzando día a día, poco a poco. En las Inferiores de Nacional me pusieron un día de 5 porque faltaba uno…

-¿A qué edad?

-A los 14 años. El titular y el suplente no sé por qué no fueron al partido, entonces me preguntaron si quería jugar ahí. “Me apunto”, dije. Jugué, me fue muy bien y me gustó la posición, porque tenía más libertad que el enganche. Y al enganche le toca recibir muchas patadas (se ríe).

-Ya las esquivabas…

-Ja, sí, ya las evitaba. Esquivaba el roce, pero más adelante me di cuenta de que el roce iba a ser el pan de cada día.

-A Giunta, un 5 emblemático de este club, le gritaban…

-Huevo, huevo, huevo. Lo sabía. Y me habían dicho que el 5 de Boca tiene que raspar. Yo estaba tranquilo, porque de pronto sabía que no era mi estilo de juego, pero que de repente la gente puede olvidar al 5 que raspa y aceptar uno que juegue.

-Con vos tal vez tengan que cantar “juego, juego, juego…”.

-Sí, yo creo que van a tener que cambiar el cantito (se ríe).

-El equipo cambió el estilo con tu ingreso. ¿Era algo pautado?

-Sí, es algo que se practica en la semana. Lo entrenamos siempre: desde que llegué la idea ha sido esa. Obviamente con intensidad, velocidad y la búsqueda de atacar rápidamente por los costados, porque sabemos que tenemos jugadores desequilibrantes por ahí. Pero siempre supe que mi estilo era darle pausa al equipo en los momentos en que lo necesite.

-¿Podés jugar siempre así? ¿En los clásicos también? Acá te comen…

-Sí, en realidad no sólo en los clásicos, acá te comen siempre. Ojalá que en el clásico pueda jugar igual. Un partido no nos puede cambiar nuestra manera. Obviamente que el clásico se juega con el triple de intensidad. Acá dicen que hay que ganarlos y no jugarlos, pero es más fácil ganarlos si jugamos bien.

-Cuando escuchabas que los colombianos lateralizan mucho el juego, que el fútbol argentino les cuesta. ¿Qué pensabas?

-Creo que depende de cada uno. Es mi estilo y no lo voy a cambiar en ningún país. Es lo que me caracteriza. Además de jugar le metí presión, intensidad, pude recuperar varias pelotas, algo que no es mi fuerte. Cuando llegué me decían que iba a tener que cambiar por la intensidad del fútbol argentino. Pero yo decía que no, que había que agregarle eso pero no cambiar. Trato de demostrar que en este fútbol intenso también se puede tener la pelota, cierta pausa, manejar los tiempos.

-¿Boca obliga a cambiar el chip?

-En los entrenamientos intentaba aplicarlo, pero soy un jugador que entre compañeros no me gusta meter fuerte. Obviamente que los partidos son una cuestión aparte, hay que ir a cada pelota a muerte, no podés perder los duelos.

-¿A quién te criaste viendo? ¿Qué 5 admirabas cuando eras chico?

-Siempre veía a Boca y admiraba a Fernando (Gago) y a Ever Banega. Después, intento jugar un poco similar a ellos agregándole mis características. Son dos 5 que gustan, le dan un estilo al equipo. Ahora tengo muchos referentes cerca: Andrés (Cubas), Pablo (Pérez), el mismo Fernando. Por eso intento recoger algo de cada uno y sumarlo a mi juego.

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