Crespo conto porque no volvio a River:”Passarella me dijo: ‘¿no tenés 300 lucas?'”

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“Passarella me dijo: ‘¿no tenés 300 lucas?'”

Hernán Crespo cuenta con lujo de detalles por qué no volvió a River como jugador y acusa al entonces presidente. “Antes, esto no lo podía decir”,  jura. ¿Se le dará el regreso como entrenador?

Hernán Crespo, mano a mano con Olé.

-¿Cómo es vivir en una ciudad donde había un club tan importante como el Parma, que ahora está desaparecido?
-Fue un golpe durísimo la quiebra del Parma para la gente. Hicieron un agujero en la ciudad. Cerraron muchas empresas chicas después de lo que le pasó al club. Yo conocí gente cuando tenía 21 años que siguieron adentro del club hasta el día que cerró. Por el lado del fútbol, otros tipos compraron lo que sobró del Parma y ahora ascendieron de la Cuarta a la Tercera División. Explotó la campaña de abonos con diez mil personas. No tenía tantos cuando estaba en Primera. Tienen varios privilegios que el resto de los equipos de su categoría no poseen.

-¿Cambió tu perspectiva del fútbol después de convertirte en DT?
-El fútbol italiano cambió mucho en el último tiempo. Los entrenadores duran muy poco. No se dan los resultados y en pocos meses ya estás afuera. Se está dando todo lo malo que yo vi de Argentina y que fue lo que me hizo decidir a quedarme acá en Italia, porque se respetaba la palabra, se vivía bien y era todo más ordenado. Ahora, esto es un desastre. Italia se está acercando a Argentina en este sentido. Acá estaban acostumbrados a comprar a los jugadores talentosos y ahora, por la cuestión económica, se ven obligados a buscar en los clubes. Ellos se viven preguntando cómo hacen en Argentina porque no entienden que en nuestro país es todo a pulmón.

-Tu carrera de futbolista fue impresionante. ¿Sos consciente de eso?
-Ahora sí soy consciente. Hice una carrera de la puta madre, pero en el momento no lo ves. Siendo entrenador, me di cuenta por qué era diferente al resto cuando jugaba o las cosas muy buenas que podía hacer y que a mí me parecían normales. También me sorprende mucho el reconocimiento de la gente. Como DT de Modena, recorrí ciudades y canchas que no había conocido antes. Y en cada lugar, la ovación de la gente me generó una satisfacción enorme. Incluso en muchos clubes del Ascenso. Yo no sabía que me respetaban tanto. Los italianos me dan afecto en todos lados.

-Se dijeron muchas cosas de tu frustrado regreso a River como jugador, pero nunca se supo la verdad. ¿Qué pasó? ¿Por qué no volviste nunca?
-Yo terminé mi contrato con el Parma y River estaba jodido. No se sabía si iba a descender o no. Desde el Parma me ofrecen renovar, pero yo no quise en el momento. Quería ver qué pasaba con River. Entonces, viajé a Argentina. Hablé con Matías Almeyda, que aún era jugador, y me dijo que vaya directamente al entrenamiento a charlar con ellos. Empezamos a buscar casa para vivir y un colegio para las nenas en Argentina. Passarella no me llamaba y yo pensé: “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma”. Hablaban en los medios, pero nadie me llamaba por teléfono.

-¿Y qué hiciste?
-Fui al entrenamiento de River. Me encontré con Jota Jota López, Lamela, con todos y nos quedamos hablando ahí. Le pregunté a alguno de los utileros si estaba Passarella y me dijo que no. Un utilero me prestó el teléfono y lo llamé en el momento. Le conté que estaba ahí y que quería hablar con él. Me dijo que lo espere, que ya nos ibamos a juntar porque era un momento complicado para él. Yo tenía diez días en Argentina. Me pidió mi número y me dijo que me iba a llamar. Se lo pasé y quedamos en eso. Me fui del entrenamiento y llamé a mi mujer, que me dijo que estaba en el Patio Bullrich con las nenas. Fui a comer ahí con ellas y mirá lo que es la vida: en la mesa de al lado estaba Passarella.

-Increíble.
-Sí. El justo se reunía con alguien ahí y yo fui a saludarlo. Me dijo: “Quiero hablar con vos”. Yo, por supuesto, le dije que había vuelto al país para eso. Y ahí llegó la frase. Me dijo: “Escuchame, ¿no tenés 300 lucas? Necesito para el fideicomiso y para otras cosas”. Yo lo miré y no lo podía creer. Me quería morir. Quería hablar con él para volver a River y me vino con esto.

-¿Cuál fue tu respuesta?
-Le dije: “Mirá, Daniel. Si es para comprar jugadores, te puedo dar alguna mano desde Italia. Arreglar algún encuentro con alguien. Ya está, gracias. Chau”. Yo hoy lo puedo contar, pero en ese momento no podía hacerlo.

-¿Por qué?
-Porque si yo lo decía en el momento, lo estábamos velando a Daniel. Fue un dolor horrible. Volví a Italia y le dije al presidente del Parma que no tenía ganas de jugar. Me pidió una mano, que estuviera un tiempo más en el plantel. Firmé por un año y a los seis meses me retiré. Quedó como que yo no quise volver a River, pero eso no es verdad.

-¿Y nunca más se dio la chance de volver, aunque no sea como jugador?
-Nunca me ofrecieron ser técnico ni me ofrecí para serlo. Cuando se fue Ramón, yo me reuní con Enzo para hablar con él pero no para una propuesta así. Me dijo que iban a ir por Gallardo y les dije que estaba muy bien. En esa época, todos los pibes de mi categoría nos sentíamos raros viendo a River. Con esta dirigencia, de a poco muchos jugadores se fueron acercando. Miralo a Aimar, a Lucho, a Saviola, a D’Alessandro… Todos volvieron. Yo no pude.

-¿Lucas Alario tiene algo del viejo Crespo?
-No, dejá que él tenga su propia identidad. Me preguntan mucho eso con jugadores de acá y les digo que vengo de Argentina, donde cualquier zurdo chiquitito que juega bien es llamado Maradona y eso los termina perjudicando.Pero ojo, si tengo que traer alguno a Europa, lo elijo a Alario. Por juventud y por lo que demostró internacionalmente en River.

-Hablando de Maradona, vos hiciste más goles que Diego vestido de celeste y blanco (35 contra 34). ¿Cómo analizás hoy tu paso por la Selección?
-Fue más allá del sueño. Cuando sos chico, pensás que algo así es como una utopía. Yo ya estaba contento con jugar en Primera. Imaginate el resto… Jugué todas las competencias más importantes que alguna vez soñé. Encima hice goles en toda las finales que me tocó disputar. En el momento, no te das cuenta, pero hoy ves los videos y los resultados y decís: “Era bueno che, eh”.

-¿Cómo ves ahora al equipo de Martino?
-Yo estaba realmente preocupado en la época de Basile, Batista y Maradona, por los cambios constantes que había de DT. No se apostaba a nada. A partir de Sabella, eso cambió. Ahora Argentina está ahí, es competitiva. Las Eliminatorias son muy difíciles y es importante tener jugadores que no se asusten en las circunstancias complicadas. Por eso es jodido cuando tenés muchos jugadores sin experiencia. En la época de esos técnicos, hubo un bache generacional y se sintió. Ahora es distinto. Argentina va a llegar al Mundial sin problemas..

“Ser el mejor de todos”

Crespo apuesta bien alto como DT. Y tras su primera vez en el Modena, lo seduce dirigir en el país…

-¿Qué te dejó el paso por el Modena, tu primer club como entrenador?
-Como experiencia, fue extraordinaria. Agarré un equipo que hacía muy poco había jugado la Promoción para no descender a la Tercera. Fui por el paty y la coca porque no había plata. Estuvimos seis meses y logramos que por primera vez en 15 años, el Modena vendiera a un jugador a la Serie A. Creo mucho en la tecnología como complemento para dirigir y no pude contar con eso. Igual, fui yo el que le dije al presidente que no podía más.

-¿Cuál es tu esquema?
-Básicamente, me gusta el 4-3-3. Parto de esa base. Siempre dependés del equipo. Uno tiene que saber usar todos los sistemas y saber siempre a qué estás jugando. Tuve grandes técnicos, absorbí lo mejor y mis equipos tienen esa marca.

-¿Tu idea es dirigir en Italia o pensás volver?
-Veo fútbol de todos lados, especialmente argentino, porque sé que en cualquier momento puedo estar ahí. Mi familia tiene muchas ganas de volver al país. Me gusta la idea, pero te impresiona ver lo violento que está el fútbol. Igual, estoy con la valija en la mano.

-¿Entonces querés dirigir en Argentina?
-Lógico. Lo que no quiero andar ofreciéndome, pero voy tranquilo. Me han propuesto muchas cosas en el fútbol inglés y en Italia. Estoy escuchando. Sé que tengo que dejar una gran huella en cada paso que doy. Y Argentina seduce. Donde encuentre un buen proyecto…

-¿Y cuál es tu mayor objetivo como técnico?
– Mi meta es ser el mejor de todos como entrenador. Por eso trabajo duro todos los días y por eso mi apuesta es muy grande.

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