Con razon no queria jugar ahi: La Bombonera también encierra una maldición para Gareca

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En seis veces como jugador y once como técnico, nunca salió victorioso.

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Selección de fútbol de Perú
Ricardo Gareca se crió en Tapiales, en la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la Avenida General Paz y nunca ocultó su pasión por Vélez. Pero hizo inferiores en Boca, club con el que debutó en Primera hace 39 años. Se acostumbró a jugar y a ganar en la Bombonera. Pero después, siempre le resultó un escenario adverso. Regresó seis veces como jugador: empató tres y perdió otras tres. Llegó once veces como entrenador: empató seis y perdió cinco.

La primera vez que se sentó en el banco de suplentes de la Bombonera fue el 30 de agosto de 1978. Ese día, por la 27a. fecha del torneo Metropolitano, Boca venció 1-0 a Huracán. Pero el Toto Juan Carlos Lorenzo, técnico xeneize, no lo hizo ingresar. Tampoco el 16 de septiembre, en el 4-3 ante Chacarita. El primer partido oficial lo disputó el 18 de noviembre de 1978 ante Chacarita. La chance le llegó porque los titulares estaban viajando hacia Cali para disputar la final de ida de la Libertadores. El joven promesa fue titular, utilizó el número 8 en la espalda, y fue reemplazado a los 7 minutos del segundo tiempo por Carlos Musladini, quien luego se fue expulsado. Fue el primero de los 46 partidos que jugó el Tigre en la Bombonera, donde consiguió 24 victorias, empató 16 partidos, perdió sólo 6 y convirtió 26 goles. El primero, a River (2-3), el 27 de septiembre de 1981, cuando regresó de su préstamo en Sarmiento de Junín (jugó con el Verde el 10 de junio de 1981 y sufrió su primera derrota como rival, 1-2). El último grito, a Racing, el 3 de agosto de 1983 (2-2). Allí jugó por última vez con la camiseta de Boca el 22 de julio de 1984, en la victoria a Instituto por 2-1.

La Bombonera también encierra una maldición para Ricardo Gareca
El último superclásico de Gareca en la Bombonera, el 24 de junio de 1981. Fue 1-1 y no marcó.

Gareca pasó sin escalas y con polémica de Boca a River junto con Oscar Ruggeri, amigo y compadre. Pero con el millonario nunca visitó la Bombonera. Recién volvió como jugador de Vélez, a fines de la década del 80 y principios de los 90. De tres partidos, empató uno (1-1 el 3/9/1989) y perdió dos (ambos 3-2, el 19/9/1991 -marcó un gol- y el 2/9/1992). Los dos otros juegos fueron con la camiseta de Independiente, ambos empates en un gol. El primero por el Clausura 94 (14/8/1994) y el otro por la Supercopa (3/11/1994).

Ya retirado, el Tigre comenzó su carrera como entrenador en el Ascenso: San Martín de Tucumán y Talleres de Córdoba. Recién como técnico de Independiente, en 1997, volvió a la Bombonera. El 27 de agosto, por la Supercopa, igualó otra vez 1-1, como sus dos partidos como jugador del Rojo. El otro encuentro perdió 2-1, el 30 de septiembre, por el torneo Apertura. Luego sumó otros dos partido con Talleres de Córdoba: perdió 2-1 en el Apertura 98 y empató 0-09 en el Apertura 99. Ya en el banco de Colón, perdió 3-1 en el Clausura 2001. Las últimas seis visitas fue como entrenador de Vélez, su Vélez, con el que logró cinco títulos. Pero no le pudo ganar a Boca: cuatro empates y dos derrotas. Un partido por la Sudamericana 2009 (1-1 la ida y luego ganó 2-0 en Liniers la vuelta y lo eliminó) y cinco por el torneo de Primera.

La Bombonera también encierra una maldición para Ricardo Gareca
La primera vez del Tigre como técnico en la Bombonera fue dirigiendo a Independiente. Dos veces en 33 días, empató los dos 1-1.

La última vez que pisó la Bombonera fue el 1 de septiembre de 2013. Boca ganó 2-1 con goles de Ribair Rodríguez y Nicolás Blandi (Ezequiel Rescaldani anotó para el Fortín). Cuatro años más tarde, el hombre que se formó como jugador en Boca, el goleador que anotó el tanto decisivo para que Argentina se clasificara al Mundial de México ante Perú, llega en formato de técnico rival. De Perú, el único seleccionado que logró dejar afuera a la Selección de un Mundial, hace ya 48 años, en la Bombonera.

 

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