¿Carlitos y Daniel Osvaldo juegan lesionado mañana? ¡mira la nota!

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Aunque no llegarán al 100% , el Apache y DaniStone serán titulares mañana contra el Ciclón. El Vasco sabe que no puede guardarse nada. Esta vez, sólo importa ganar…

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Si Boca no jugara mañana la final del mundo, posiblemente Tevez y Osvaldo lo verían por tevé. Como Boca juega mañana la final del mundo, Tevez y Osvaldo serán titulares.

Así de sencillo. Ninguno de los llegan al 100%. Ni al 75, quizá. En lo futbolístico, y mucho menos en lo físico, pero la importancia y la trascendencia que tomó el duelo ante San Lorenzo por la Supercopa Argentina obliga al Vasco a repetir la fórmula que sólo pudo utilizar 80’ en el Súper de Mar del Plata, pero cuyo currículum asusta. En la Juventus, en el primer semestre del 2014, disputaron 11 partidos juntos: nueve triunfos y dos empates. Nada más que agregar.

Lo del Apache es una sinovitis en la rodilla izquierda que lo obligó a realizar ayer sólo tareas de kinesiología y ausentarse, incluso, de la charla grupal previa al inicio del entrenamiento. La lesión, cuentan, podría haberse producido por un choque involuntario con un jugador de Temperley que el ídolo pasó por alto hasta que notó la zona hinchada, inflamada y un poco colorada. La sinovitis es una inflamación de la membrana que reviste las articulaciones. Ese tejido genera un fluido llamado líquido sinovial, cuya función es reducir la fricción entre los cartílagos para lubricarla en los movimientos movimiento y evitar así su desgaste. En criollo: Tevez tiene líquido en la rodilla y habrá que sacarle la mayor cantidad posible para que pueda correr con normalidad. ¿Cuál es la fórmula para que Carlitos no se pierda la final? Hielo, antiinflamatorios, corticoides y, durante la entrada en calor en el estadio, un pequeño pinchazo de lodicaina (anestesia local) para calmar el dolor. El efecto dura cerca de dos horas. Suficiente para jugar sin problemas, aunque no le permita esforzarse al máximo y sepa que para recuperarse del todo deba afrontar otro tipo de tratamiento.

Ayer Carlitos no se entrenó, pero sí lo hizo Osvaldo. Y respondió. El domingo, en el ensayo matutino, el Loco fue exigido en un reducido (con botines, por primera vez desde que sufrió la “sobrecarga” en el aductor derecho) y pareció dejar atrás todos los dolores. Sin embargo, por la tarde volvió a sentir molestias y ayer fue a practicar sin precisiones sobre cómo terminaría. Al final, realizó los trabajos a la par del grupo y al mediodía fue confirmado, junto con Tevez, en la lista de 20 futbolistas que viajarán esta tarde rumbo a Córdoba, tras una nuevo entreno matutino, el almuerzo y la siesta en Buenos Aires.

El Vasco tiene claro que arriesgarlos no es la mejor opción, pero también es consciente de que un nuevo tropiezo (lleva cinco partidos sin triunfos y cuatro sin convertir) podría empezar a llenar de dudas su futuro en el club. “Si hay un momento para arriesgar es ahora; no estamos para dar ventajas”, cuentan por lo bajo quienes comparten el día a día con Arruabarrena. Y tienen razón. Tener a dos de los mejores delanteros del continente -sino los mejores- sentados en el banco no parece un negocio demasiado rentable.

Se impone cortar la malaria del verano y volver a la victoria antes de que sea tarde. Sólo importa ganar, más allá de las formas. Así lo siente el Vasco: juega Carlos Salvador Osvaldo.

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