¡Cantera caliente! Las declaraciones duras de Tevez trajo despido,internas entre dos históricos y peleas de vieja data ¡Enterate de todo aquí!

0
3865

En la era Angelici se ganaron muchos títulos en Inferiores, pero se sacaron muy pocos jugadores.

Cantera en rojo.

El dato frío dice que Boca lleva tres años en fila siendo el mejor de todos en el fútbol amateur. Tercero en 2012, campeón en 2013, 14 y 15 y ahora marcha a tres puntos de Lanús en la tabla acumulada. En ese lapso también dio la vuelta en siete categorías distintas (tres veces en Novena, dos en Octava y una en Quinta y Séptima) y otros tantos títulos se le negaron por un gol. Hasta ahí, todo muy lindo. El tema es que de esos pibes casi ninguno logró asentarse en Primera: del plantel actual, sólo Cubas, Bentancur y Molina provienen directamente de las Inferiores. Suele escucharse cada sábado por las tribunas de la Candela: “Lo importante es que los chicos lleguen a Primera, puedan consolidarse y en un par de años ser vendidos”. Exactamente todo lo que no pasa.

Los números son claros. En lo que lleva la gestión Angelici (12/2011-actualidad), debutaron oficialmente 29 futbolistas surgidos de abajo. Sólo diez superan la decena de partidos en la elite y 17 (casi el 60%) no pasan si quiera los cinco juegos en la A. ¿Cuántos de ellos fueron transferidos? Apenas tres: Emanuel Insúa (3.000.000 de dólares al Udinese, aunque ya se destacaba en Reserva cuando asumió el Tano), Leo Suárez (con 58’ en Primera se fue al Villarreal B y en conflicto con la dirigencia dejó 1,5 millones) y Guido Vadalá, que pasó a la Juve como parte de pago por Tevez y ahora volvió al país para jugar en Central.

Cuando Mauricio Macri se sentó por primera vez en el sillón de Brandsen 805, entre las cuestiones que pretendía cambiar figuraba un deseo que siempre persiguió en sus 12 años de presidencia: que nueve de los 11 titulares de Boca fueran formados en el club. Macri no logró ese nivel de participación de las Inferiores pero le sacó mucho jugo. Angelici, uno de sus principales laderos, parece tener otra visión. Hoy la ecuación no se cumple ni a la inversa. El día de su primer triunfo en las urnas, el Tano anunció a Jorge Raffo como responsable del área. Coqui no tuvo una gran carrera como futbolista: jugó siete partidos con la azul y oro a mediados de los 80, pasó por Quilmes, Francia y Bélgica y se retiró en el Ascenso. Luego fue DT de Atlanta y creó el CEFAR, una entidad que brinda servicio a jugadores libres. Allí se ofrecen servicios e instalaciones de primer nivel. Funciona en la calle Triunvirato 4473, oh casualidad, la misma dirección que la Candela…

Raffo estuvo a punto de ser cesanteado a comienzos de este año, pero la aparición de Messidoro y otros pibes como Silva Torrejón, Molina y Moreno le dieron una vida más. Sin embargo, Coqui sigue estando bajo la lupa. El cruce mediático Chiche Soñora-Schiavi (otro apuntado) lo debilitó. El miércoles lo sacudió Tevez y a Guillermo tampoco le termina de cerrar. “En Boca es difícil promover un pibe porque no se le tiene paciencia. Debutan muy chicos y se les exige igual que a un grande”, le explica a uno de los DT de Inferiores. “Hay pibes que llegan a entrenarse con los profesionales y no saben parar la pelota, o patear con las dos piernas, o cabecear”, retruca una persona que convive día a día con el cuerpo técnico de Primera. Y Carlitos lo sintetizó en pocas palabras: “Estamos formando pibes en Primera”. Mucho más que un pecado de juventud.

 Fuente Ole
COMPARTIR

comentarios en Facebook