Buenas noticias: El fuera de serie y clave para Guillermo confirmo que se quede para la Libertadores

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Guillermo feliz festejando

“No tengo que demostrarle nada a nadie”
Los errores, las críticas, lo que aprendió a partir de eso, el título y lo que viene. La pretemporada se arranca de cero, dice, listo para la pelea.

Peruzzi en boca
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Los clásicos te marcan. No es necesario atribuirle la frase o el concepto a una figura específica para darle valor, un poco porque lo dicen todos y otro poco porque de tan tangible se vuelve incuestionable. Guillermo Barros Schelotto, por citar un caso cercano, puede dar cátedra. Fue en su etapa de jugador cuando generó el recelo más profundo entre los hinchas de River y el amor más puro entre la gente de Boca. ¿La receta? Ser importante en los partidos importantes. Fácil de decir, difícil de hacer. Fue como entrenador, también, cuando entendió después de la derrota 3-1 en el último Súper que había que cambiar para ganar. Algunas modificaciones puntuales sucedieron ese partido, otras se dieron fechas más tarde. Pero en aquella nublada tarde en la Bombonera dos jugadores quedaron en el centro de los cuestionamientos populares:Santiago Vergini y Gino Peruzzi. El caso del lateral que terminó perdiendo su lugar con Leonardo Jara es curioso, porque sale en la foto de los dos primeros goles sin ser el principal responsable. Tiempo después, con el título recién consumado, habló con Olé y marcó la cancha con respecto a lo que pasó y a lo que vendrá.

-¿Pudiste disfrutar al 100% el título?

-Sí, cómo no lo voy a disfrutar. Fue muy importante para todo el grupo y permite aprovechar todavía más las vacaciones con la familia y con los amigos para arrancar de nuevo en unos días.

-Cuando Guillermo se inclinó por Leo Jara para que ocupara tu lugar, ¿lo entendiste?

-Sí, cómo no lo voy a entender. Es el entrenador y tiene un plantel para decidir los 11 que salen a la cancha, los siete que van al banco y todos los que quedan afuera. Hay que ser profesional. El equipo demostró que estaba unido y eso le permitió salir adelante en los momentos difíciles que pasamos.

-¿Estás con ganas de revancha? No a nivel colectivo, pero tal vez a nivel personal te quedo un sabor raro…

-No le tengo que demostrar nada a nadie. Cuando empieza la pretemporada se arranca de cero, con la cabeza renovada, como en el inicio de cada semestre.

Peruzzi intenta mostrarse firme y seguro. Trasladar afuera de la cancha lo que sus hinchas le piden adentro. Los que confían tanto en su jerarquía como en la posibilidad de recuperarlo son los hermanos Barros Schelotto. Conceptualmente, entienden que es un jugador rápido, joven (cumplió 25 años el 9 de junio), con proyecciones ofensivas difíciles de reemplazar en un equipo cuya idea madre incluye atacar y romper constantemente por las bandas. Creen en su recuperación por su compromiso, más allá del bajón lógico que sufrió -al igual que varios de sus compañeros- después de la derrota dolorosa contra River. Los hechos lo demuestran: en las charlas que mantuvieron con Daniel Angelici para el nuevo armado del plantel, sostuvieron que en caso de que se queden él y Jara en el plantel, no es necesaria la incorporación de ningún otro lateral derecho -pese a que los ofrecimientos son constantes. Por Peruzzi, por otro lado, hubo varios sondeos pero ninguna formalidad. En caso de que llegue, el club no lo dejaría ir por un vuelto: cuando se incorporó en 2015, Boca invirtió cuatro millones de dólares por su pase.

-El cuerpo técnico y tus propios compañeros expresan públicamente la confianza que tienen en tus condiciones y en la necesidad de recuperar tu mejor nivel. ¿El que se tiene que convencer sos vos?

-Sé que no tuve buenos partidos. Sé donde estoy y por ahí te pegan de más, a veces con mala intención. Trato de no darle bola a eso y trabajar como lo hago desde el primer día que llegué. Es difícil el Mundo Boca por estas cosas, pero confío en mí, me encierro con mi familia que son los que confían, me apoyan y están en las malas. Estoy tranquilo y feliz por haber salido campeón.

-¿Te desespera volver a ganarte el lugar? No debe ser fácil la situación de los jugadores de Boca, con una competencia interna tan fuerte.

-Es difícil. Por ahí tenés uno o dos partidos malos y hay uno que está atrás tuyo que es un gran jugador y está esperando ese momento. Este es un gran plantel y no te podés relajar nunca, porque al que le toque entrar posiblemente no lo desaproveche. Es así, es fútbol. Nosotros estamos acostumbrados.

-¿Tuviste la lucidez para poder rescatar lo positivo dentro de lo que fue el mal momento de salir?

-Obvio, hay que tomar cada momento como aprendizaje, como experiencia. Así, poder mejorar en el futuro.

-¿Te motiva volver a tener la posibilidad de jugar una Libertadores?

-Sí, pero primero hay que saber disfrutar el campeonato. Después, cuando arranque la pretemporada, ya poner el foco en lo que viene, con la misma unión grupal que supimos tener todo el año.

-¿Se puede confirmar que vas a seguir en Boca?

-Sí, por lo menos nadie me dijo que me iba. Tengo un año y medio más de contrato, así que sí.

Tan cierto es que el vínculo contractual le asegura la continuidad como que Boca exige un compromiso más allá de lo firmado para poder pertenecer sin sufrir. Con la confianza del técnico ya explícita, de él depende saber aprovecharlo…

 

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