Boca sigue con los mismos problemas de el Verano y ahora en en el Campeonato

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oca trasladó los problemas de los amistosos al torneo y sigue sin encontrarse con su juego. El Vasco probó varias cosas que no anduvieron. Y se viene la final..

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Hay aclaraciones que es necesario hacer: Temperley no jugó mejor que Boca, tampoco llegó más veces al arco rival y menos, mereció ganar. Pero por algo es un resultado que unos festejan y otros lamentan.

Tevez/Colzera. Lodeiro/Esparza. Gago/Arregui. Peruzzi/Chimino. Cata Díaz/Bojanich. La diferencia en los nombres, el currículum de unos y otros, es tremenda. También las condiciones técnicas y físicas expuestas sobre el campo de juego. Se hizo evidente en los primeros minutos. Temperley sacó del medio, a Pérez Guede lo apuraron y la duda hizo que punteara la pelota afuera. A Tobio le alcanzó con dar un paso adelante sin esfuerzo para anticipar a Figueroa. Peruzzi llegó al fondo y no lo pudieron parar. Pablo Pérez manejó la pelota y lo dejó a Tevez de frente al arco, mejor imposible. Pero fue el arranque nada más. Este Boca se desinfla muy rápido y deja en evidencia sus problemas, que no tiene presión alta, que regala campo, retrocede, y elige defender muy cerca de su área. Y así hace que el rival se dé cuenta de que en la cancha no hay DNI que gane los partidos.

Todo lo que tiene Boca de nombres por ahora no lo tiene de equipo. Le gusta salir con la pelota controlada a partir de los marcadores centrales, pero demasiado pronto el Cata o Tobio no tienen a quién dársela, se los come la ansiedad y terminan en pelotazos que saltean a los volantes interiores y buscan por arriba a delanteros que no están hechos para eso. Con los mediocampistas jugando a partir del círculo central, las bandas pasan a ser de los laterales, por ahora el único camino que conocen los de Arruabarrena para llegar al otro arco. Y el experimento de poner a Lodeiro casi como un extremo chocó en la 1ª fecha: lo suyo no es desbordar (y menos con la pierna cambiada) y al final lo reemplazó Pavón.

Pudo haber ganado, sí. Lo tuvo Tevez, también Chávez, Meli y hasta Tobio dos veces. No es que no llega, pero le cuesta mucho porque parece un equipo viejo, cansado, que le pesa el espíritu y no logra esquivar las piernas rivales. Y va muy rápido de una jugada con precisión en velocidad que llega hasta abajo del arco de Crivelli a una sucesión de errores de principiante… Es claramente un equipo sin término medio. Y no pasa por tener o no a Osvaldo o Calleri. Que el que está (lesionado) o el que se fue embocara una no pagaría la deuda futbolística que ya se contagió de los amistosos al campeonato. Si alguien esperaba que al jugar por los puntos desaparecieran por arte de magia todos los problemas, no fue así. Se viene la final del miércoles frente a San Lorenzo. Y el verano todavía no terminó…

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