Argentina derroto en Cordoba a Bolivia con un Messi que llego a los 50 goles

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Córdoba adeeentro

Con el apoyo de casi 60 mil apasionados cordobeses, la Argentina derrotó con facilidad a Bolivia por 2 a 0, con piloto automático se metió de lleno en el lote de los clasificados a Rusia 2018, y celebró el 50º gol de Messi en la Selección. El romance sigue vivo.

Argentina y un gran triunfo sobre Bolivia.

Los fuegos artificiales del final, con los jugadores todavía saludando en la cancha a 57.000 apasionados cordobeses, pareció simplemente parte del protocolo. La Argentina le ganó 2-0 a una Bolivia débil, la 72ª selección del ránking FIFA que hizo en Córdoba sólo acto de presencia. En tierras ferneteras, la historia hablará de un 80%-20%. Y no se habla del mix entre alcohol y gaseosa: este juego de 6ª fecha de Eliminatorias se explica apenas a través del análisis de la tenencia del balón. Y en tierras cuarteteras, hubo ritmo pero no goleada. Nada para eclipsar aquel histórico 1-6 de La Paz, en 2009. Pero sí significó un triunfo suficiente como para romper tres 1-1 oficiales en fila,meterse de lleno en el lote de los clasificados a Rusia 2018, y celebrar el 50º gol de Messi en la Selección. En La Docta, el romance con la Selección continúa vivo. Al menos, con los resultados…

No habían pasado diez segundos (¡diez segundos!) y la Argentina ya sumaba dos opciones de gol. Gracias a un pressing sofocante que ni siquiera dejo a los bolivianos armar su 5-4-1 en 40 metros de campo, Lampe le supo achicar abajo a Di María y, en el rebote, Banega rompió el ángulo. Esa era la muesta de lo que se vendría: un equipo que iría por los tres puntos y el otro que aguantaría lo que máximo posible. Pero fin de mes llegó pronto para los de Baldivieso: a los 19′,

 

Messi metió un pase milimétrico para Higuain, quien definió por sobre la cabeza del arquerito.Cuando la bocha entraba, Eguino la sacó en la línea pero se la dejó en los pies a Pipita, quien tocó corto atrás para Gabriel Mercado, quien no necesitó de una tijera -como en Chile- para definir suave.

Antes de la liberación, un par de chiches de la Pulga para levantar a los casi 60 mil cordobeses al palo -que le aplaudieron hasta la ejecución de los tiros de esquina-. Lo peorcito fue la lesión de Di María, quien debió dejarle su lugar a Angel Correa. No había olor a paliza porque los de Martino apostaron más a la posesión que a la contundencia.El gol 50 en Selección del rosarino cayó del cielo tras un dudoso penal a Banega que el 10 del Barsa clavó en el ángulo izquierdo del 1 de Sport Boys de Warnes. Messi se fue al descanso ovacionado, transpirando lo justo y necesario (no fue víctima de juego brusco ni de marca pegajosa) pero siempre hacia adelante, pisando sin miedo la zona crítica del césped del Kempes, y como sin pensar que el sábado se le viene en Catalunya un derby decisivo ante Real Madrid…

La tendencia no se modificó en el arranque del complemento. Incluso dos goles abajo, Bolivia no modificó su forzada parsimonia y pasividad (a pesar del doble cambio del entretiempo). La Argentina continuó jugando al tranco, entregando con peligro la pelota hacia atrás (la única manera que tuvo la visita de preocupar sin la intencion de hacerlo a pesar de Patoruzú Duk) y cuidando el aire, como si estuviese jugando de local en La Paz (pero apenas a unos 500 metros sobre el nivel del mar). Messi tuvo el 3-0 con un cabezazo que besó el palo y la Verde el descuento con un tiro libre muy bien ejecutado por Smedberg que Romero sacó al córner. Al menos, un poquito de acción para un juego que se tornaba aburrido y previsible.

Tres puntos para llegar con aire a la Copa América Centenario

La cuestión sería saber cuándo llegaría el tercero. Y si el tercero, necesariamente, caería antes del cuarto. Lo tuvo Correa, lo tuvo Biglia, lo tuvo Banega. Mientras agudizaban la puntería, el show fue de la gente, de sus celulares, de las ovaciones individualizadas. A Messi (al que Lampe le abolló tres tiros libres), a Masche (por trayectoria), a Demichelis (único local entre los presentes), al Pipa Higuain (al ser reemplazado por Agüero), aplausos a la buena aparición de Pinola… Bah, hubo piropos para todos. El partido, o la práctica multitudinaria, se había terminado desde hacía rato.¿Fútbol? Unos cuantos chiches y un show de tenencia de balón. Sin mucho más para el descorche. Ah, y tres puntos para llegar con aire a la Copa América Centenario. Fue lo mejor del amor. Un amor de 90′ y un poquito más…

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