Ademas de Bou mira que otro IDOLO de Racing le dijo a los Dirigentes que quiere IRSE

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El volante le comunicó a la CD que no quiere seguir en Racing a partir del año próximo y pidió que lo dejen partir. Relegado por algunas lesiones que ya dejó atrás, buscará nuevos desafíos.

Podrán haber pasado lesiones traicioneras, cortes de pelo e idas y venidas. Pero el recuerdo que el hincha de Racing siempre tendrá de Ezequiel Videla es del pelilargo de asombrosa capacidad física para recuperar la pelota, pasársela rápido a un compañero y llegar a ser figura del equipo campeón de Diego Cocca. Será recuerdo, nomás. Al menos eso ya está instalado en la cabeza del volante central. Con ganas de volver a encontrar la continuidad que perdió en el club debido a una serie de lesiones y la consecuente merma de rendimiento, el León, con contrato hasta diciembre de 2018, les comunicó a los dirigentes sus deseos de no seguir en Avellaneda y les pidió el favor de que lo dejen partir sin trabas. Es una decisión tomada y consultada por su familia. “Necesita cambiar de aire y encontrar nuevos objetivos. Ezequiel siempre le va a estar agradecido al club”, le dijeron a desde el entorno del jugador.

A pesar de que la decisión tomó por sorpresa a la dirigencia, es factible que no haya mayores problemas para la salida de Videla. Sin lugar con Zielinski -hoy está por detrás de González, Aued y Cerro-, el plantel necesita reforzarse en otras posiciones (un dos y un ocho) sin incrementar demasiado su presupuesto salarial. El futuro de Ezequiel podría estar en Brasil o México, ya que varios equipos ya le hicieron sondeos. “Antes de fin de año pueden aparecer otros interesados. La idea es que más allá del dinero, el destino sea un lugar lindo para vivir en familia”, le agregaron a este diario.

Para llegar a este punto de quiebre, el jugador debió superar diferentes etapas. Luego de consagrarse campeón y tocar su pico de rendimiento, desde el segundo semestre de 2015 que Videla debió sobreponerse a distintos contratiempos. A fines de ese año debió volver a ser operado de una molesta pubalgia que lo tuvo a maltraer, estuvo ocho meses sin encontrar su lugar y recién en mayo de este año pudo jugar algunos partidos. En esos momentos, hasta pensó seriamente en la posibilidad de dejar el fútbol. Pero la peleó y siguió. Aunque nunca pudo tomar continuidad, porque en octubre sufrió un desgarro en un gemelo.

Gladiador incansable, dejó atrás la última piedra en el camino y ya es uno más del plantel. Motivado y con ganas de encontrar nuevas metas, en Avellaneda siempre tendrá un lugar en el corazón de los hinchas. Mañana, aseguran los que lo conocen, procesará por dentro su última vez en el Cilindro, el último Videlaaa, Videlaaa…

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